Derechos de consumidores en Internet

Un estudio afirma que las personas que compran productos por Internet no conocen sus derechos.

Según un artículo de la BBC, el Trading Standards Institute del Reino Unido afirma que muchos consumidores desconocen sus derechos y los posibles riesgos de comprar productos en línea. Asimismo, añade que los vendedores británicos en línea, más de 62.000, desconocen sus responsabilidades.

La advertencia forma parte de la semana nacional del consumidor, que este año se centra en las compras a distancia.

Las afirmaciones del Trading Standards Institute se basan en una investigación detallada, llevada a cabo por la OFT (Office of Fair Trading) que destaca el crecimiento del comercio en línea, pero observa que los compradores desconocen sus derechos a la hora de cancelar un pedido o de obtener un reembolso, así como cómo comprobar si los vendedores en línea cumplen sus obligaciones legales.

Igualmente, las empresas no siempre conocen con claridad sus responsabilidades, y algunas no tratan de forma adecuada cuestiones de privacidad y seguridad.

El Gobierno británico ha creado un servicio en línea y de teléfono gratuito llamado Consumer Direct que ofrece información y asesoramiento sobre los derechos del cliente. Por su parte, la OFT ha publicado una guía en la que figuran las responsabilidades de las empresas.

Según las leyes de venta a distancia, los consumidores que compran en línea o por teléfono tienen más derechos que los que lo hacen en las tiendas en persona. Por ejemplo, en la mayoría de los casos, los productos están sujetos a un período de prueba o reflexión de siete días. Los vendedores deben ofrecer información clara por escrito sobre los productos o servicios en cuestión, especificando su información de contacto, un desglose de los costes con cualquier información relevante sobre impuestos y costes de envío, y detalles de cómo cancelar un pedido.

Algunos productos y servicios no están incluidos en estas leyes, como objetos personalizados o bienes perecederos como las flores o los alimentos frescos. Los productos financieros tienen una legislación diferente.