Análisis de cómo ISIS utiliza Twitter para difundir propaganda violenta y qué hacer al respecto

Hace años que diversos grupos terroristas aprovechan Internet y las redes sociales para comunicarse y difundir  su propaganda en todo el mundo.

La finalidad principal de los medios sociales es ayudar a las personas a conectarse entre sí para intercambiar ideas e información y eso, precisamente, convierte a sitios como Facebook, Twitter o YouTube en una plataforma perfecta para las organizaciones terroristas que buscan extender su radio de alcance y ganar adeptos.

Según CNET, Al Qaeda y los talibanes podrían haber recurrido a Facebook con frecuencia y Hamas es conocido por ser especialmente devoto de Twitter.

También el Estado Islámico de Irak y Siria, conocido como ISIS, se ha mostrado muy activo en las redes sociales; especialmente en Twitter.

El estudio del Instituto Brookings

Un estudio reciente del Instituto Brookings ha investigado las prácticas de este grupo terrorista en Twitter, analizando, entre otras cosas, quiénes son y cómo y desde dónde participan en estas actividades en línea extremadamente organizadas.

Para ello, sus autores J.M. Berger, analista y consultor que estudia los extremismos, y Jonathon Morgan, tecnólogo de CrisisNET, evaluaron una muestra de 20.000 cuentas de partidarios de ISIS en Twitter. Utilizando una metodología sofisticada e innovadora, los autores averiguaron de dónde procedían los propietarios de estas cuentas y recabaron información sobre su preferencia de idioma y el número y tipo de seguidores de estas cuentas.

Los resultados del estudio

Los resultados del estudio, publicado con el título “The ISIS Twitter Census”, han resultado ser altamente reveladores y bastante sorprendentes:

  • Los autores estiman que sólo de septiembre a diciembre de 2014 los partidarios de ISIS utilizaron más de 46.000 cuentas de Twitter, aunque no todas ellas estuvieron activas al mismo tiempo. El número de cuentas creadas se eleva especialmente a lo largo del último año.
  • La mayor parte de los partidarios de ISIS en Twitter se encuentran en los territorios de la organización en Siria e Irak, así como en las regiones en disputa, pero también se observaron cuentas en otros países, como los EE.UU., Francia o el Reino Unido. Cabe señalar que, según el estudio, no ha sido posible verificar la procedencia de algunas de estas cuentas: de los cientos de partidarios de ISIS que enviaron desde sus cuentas tweets con metadatos de ubicación, ninguno lo hizo desde los EE.UU.
  • Tres cuartas partes de los partidarios de ISIS eligieron el árabe como idioma principal al utilizar Twitter, pero casi uno de cada cinco eligió el inglés.
  • Las cuentas de los partidarios de ISIS mostraron tener un promedio de unos 1.000 seguidores cada una, una cifra considerablemente más elevada que la de un usuario habitual de Twitter. Alrededor del 4% tenían más 5.000 seguidores ninguna llegó a superar los 50.000, aunque unas cuantas estuvieron cerca.
  • Los partidarios de ISIS también mostraron ser mucho más activos que los demás usuarios, aunque se ha comprobado que gran parte del éxito de ISIS en los medios sociales se puede atribuir a un grupo relativamente pequeño de usuarios hiperactivos (entre 500 y 2.000 cuentas) que publican en ráfagas concentradas de gran volumen. Estas ráfagas cortas prolongadas de publicaciones son las que hacen que los hashtags que utilizan marquen tendencia y los tweets aparezcan en los resultados de búsqueda.

La solución de Twitter: cancelar sus cuentas

Todo esto ha hecho que la red social tome medidas con la excusa de frenar la apología de la violencia:

  • Según el informe del estudio, entre septiembre y diciembre de 2014, Twitter canceló al menos 1.000 cuentas de partidarios de ISIS; concretamente, las que publicaban más a menudo y tenían más seguidores. Aunque según The New York Times, un  representante de Twitter afirmó que la cifra era aún mayor.
  • Y según ABCNews, a principios de este mes, la red social canceló otras 2.000 cuentas de partidarios de ISIS en apenas una semana.

La respuesta de ISIS: amenazas

Inmediatamente, numerosos seguidores de ISIS amenazaron de muerte al fundador de Twitter, Jack Dorsey, y a sus empleados como consecuencia del cierre de las cuentas vinculadas al grupo terrorista.

La principal amezana apareció publicada de forma anónima en el foro justpaste.it y mostraba una foto de Dorsey con una mira apuntando a su cabeza.

 

Por el momento, se desconoce si se trata de una amenaza real, pero tras el reciente atentado de fundamentalistas islámicos contra el semanario francés Charles Hebdo después de una amenaza previa, la noticia no ha caido en saco roto.

Un portavoz de Twitter ha comentado a CNN que su equipo de seguridad está investigando la veracidad de las amenazas, trabajando de forma conjunta con las autoridades policiales correspondientes.

¿Es la cancelación de cuentas la mejor estrategia?

Por su parte, el estudio de Berger y Morgan concluye que si bien la cancelación de cuentas limita el éxito del Estado Islámico en la difusión de su mensaje en Twitter, no logra erradicar por completo las iniciativas de propaganda en el servicio.

El estudio también advierte de las consecuencias no deseadas de esta campaña de cancelación de cuentas:

  • Hace que los grupos terroristas se vuelvan más cautos y, por lo tanto, más dificiles de detectar: algunas de las cuentas “oficiales” del Estado Islámico han modificado sus ajustes para incrementar su privacidad, además de tomar otras medidas adicionales para evitar su detección, como el uso del ‘huevo’ como foto de perfil (la foto que Twitter asigna por defecto a sus cuentas como foto de perfil).
  • Podría acelerar aún más la radicalización de una comunidad condenada al ostracismo.

Basándose en los resultados de su estudio, los autores recomiendan a las compañías de medios sociales y al gobierno de los Estados Unidos que trabajen de forma conjunta para diseñar respuestas apropiadas al extremismo en los medios de comunicación sociales.

Según Berger y Morgan, cualquiera de los diversos enfoques posibles para este problema tendrá más probabilidades de éxito si se somete a un amplio diálogo de toda la comunidad, incluidos agentes privados y públicos.