Reconocimiento facial de Google Glass

Las gafas de Google (Google Glass) descarta el reconocimiento facial (por ahora)

@ Google Glass de V.Crown

Google está evitando, por el momento, algunas de las preguntas más profundas acerca de la privacidad y Google Glass, con su decisión de no incluir el reconocimiento facial en el dispositivo.

“Tal como Google ha dicho desde hace varios años”, señaló Project Glass en un post de Google+, ”no vamos a añadir funciones de reconocimiento facial a nuestros productos sin contar previamente con fuertes protecciones de privacidad. Con esto en mente, no aprobaremos ninguna gafa con reconocimiento facial por el momento”.

Decisión inteligente que Google ha tomado con respecto a Glass pensando en las relaciones públicas. Desde el principio, a excepción de los entusiastas de la tecnología, la mayoría de los consumidores han mirado las gafas de Google con recelo o, al menos, con dudas.

Básicamente, la gente no entiende Google Glass o, si realmente lo hacen, no ven por qué es importante para ellos. Y si piensan que Google Glass podría ser pertinente o, al menos, un juguete divertido, no confían completamente en que Google les ofrezca la experiencia de un modo amigable para el consumidor.

Dejando a un lado el precio de 1.500 dólares, que se reducirá inevitablemente, y el aspecto raro que las gafas dan a la gente que las lleva, lo que parecía asustar a los consumidores era su habilidad para mostrar toda la información acerca de cualquiera identificado en la calle a través de la tecnología de reconocimiento facial.

En el pasado, Google ha hecho oídos sordos ante estas cosas. Por ejemplo, Google se sorprendió hace dos años, cuando la gente se puso furiosa con la primera versión de Buzz, su primera gran incursión en las redes sociales. En esa versión, Google no sólo activó automáticamente Buzz en todas las cuentas de correo electrónico de los usuarios, sino que además siguió adelante y creó, sin permiso, un listado de contactos a seguir y otro de las personas que podrían seguir las actualizaciones del usuario, todo ello según la premisa desarrollada de alguna manera por Google de que estas decisiones serían bienvenidas.

La gente predice que Google Glass cambiará las reglas del juego o, al menos abrirá el camino, en la informática móvil. Y probablemente lo hará, sobre todo cuando el precio baje y las gafas se vuelvan menos aparatosas. También se tendrán que abordar estas cuestiones de privacidad. Descartar el reconocimiento facial, incluso si es sólo “por ahora”, podría hacer que fuese más fácil obtener algunas respuestas o, al menos, conseguir iniciar un debate.

Fuente: Forbes

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