Google Latitude: sistema de localización de Google

Según el autor de este artículo publicado este mes en The Guardian, el avance de Google hacia los servicios de localización ha generado gran preocupación por la privacidad, especialmente, tras la presentación de su último proyecto: Latitude.
Los servicios móviles de localización se han estado fabricando durante años, y docenas de desarrolladores han estudiado distintos modos de ofrecer herramientas de entretenimiento, noticias y comunicación que proporcionen más información relevante en función de dónde se encuentre el usuario.

Los desarrolladores siempre han sido conscientes de las implicaciones –para la privacidad– de rastrear la localización de las personas, pero ha sido el lanzamiento de Google lo que ha puesto en el candelero estas preocupaciones, especialmente porque la implementación que hace Google del servicio de rastreo de usuarios es, como le caracteriza, muy fácil de usar. ¿Es demasiado sencilla?

Reconociendo la sensibilidad de los datos de localización, Google afirma haber incluido en la aplicación unos minuciosos controles de privacidad de modo que todo sea opcional.

Como se explica en el vídeo tutorial de Google, Latitude está basado en Google Maps. Los usuarios pueden elegir compartir su información de localización aceptando las invitaciones de cada contacto; su localización aparece entonces en un mapa de Google Maps con enlaces para ponerse en contacto con él por teléfono, correo electrónico o servicio de mensajería instantánea. Los usuarios pueden seguir la información desde un teléfono inteligente, a través de una miniaplicación (widget) en la página principal personalizable de iGoogle o mediante la interfaz de desarrollo de Google Gears.

Latitude, que ya ha sido activado en 27 países, funciona con la mayoría de Blackberrys, teléfonos inteligentes de Nokia y teléfonos con Windows; y Google ha prometido que pronto será compatible con la plataforma Android de Google y con el iPhone de Apple.

Los controles nos permiten elegir qué contactos pueden ver nuestra localización y establecer un nivel de privacidad diferente para cada contacto, pudiendo incluso ‘ocultar’ nuestra localización o introducir una localización falsa. Los usuarios pueden elegir introducir su localización manualmente o que esto se haga de forma automática, aunque esta última opción no indica la localización exacta, señala Google, sino más bien una aproximación.