Google compra Nest, sistemas de “casa inteligente”

Algunos dicen que devolverán el termostato de Nest debido a la adquisición de Google

¿Paranoia o privacidad? Algunas personas han afirmado que devolverán su termostato Nest ahora que Google va a comprar la compañía que fabrica estos populares dispositivos para “casas inteligentes” por 3.200 millones de dólares en efectivo.

Su razonamiento: la compra de Nest Labs podría ayudar a Google a recabar mucha más información personal sobre nosotros que desmenuzar y vender a los anunciantes.
Google ya lo sabe todo acerca de nuestro comportamiento en línea y es ese conocimiento lo que vende a los anunciantes.

Sin embargo, la compañía sabe mucho menos de nuestros hábitos y preferencias cuando no estamos mirando a la pantalla de un ordenador personal o dispositivo móvil.

Entrar en la Internet de las cosas o dispositivos inalámbricos que recogen información en el hogar y se pueden manejar con un teléfono inteligente, le permitiría acceder a esa información. Muchas personas creen que esto representa la siguiente fase del gran crecimiento de Internet.
Nest fabrica dispositivos conectados a Internet para el hogar, tales como termostatos y alarmas de incendios. Tiene una gran cantidad de productos pensados para hacer un hogar más “consciente” mediante la conexión a Internet.

Google afirma que acatará la política de privacidad de Nest, que limita cómo se puede utilizar la información del cliente.

Y el cofundador de Nest, Matt Rogers, dijo en una entrada de blog el lunes: “Nuestra política de privacidad limita claramente el uso de la información de los clientes para proveer y mejorar los productos y servicios de Nest. Siempre nos hemos tomado en serio la privacidad y eso no va a cambiar”.

No obstante, incluso los datos anónimos sobre los usuarios de Nest darían Google una visión inestimable de nuestra vida cotidiana.

Y esa información se podría combinar con los movimientos en línea, haciendo que el motor de búsquedas más potente del mundo se vuelva mucho más potente aún por su capacidad de dirigir de manera cada vez más precisa la publicidad.