Unas nanofibras compuestas desarrolladas por científicos de la Universidad de Pensilvania podrían ser el futuro de los biomateriales ortopédicos

Los reemplazos desarrollados mediante bioingeniería de tendones, ligamentos, meniscos de la rodilla y otros tejidos requieren recrear la exquisita arquitectura de estos tejidos en tres dimensiones. Estos tejidos fibrosos, con base de colágeno, situados por todo el cuerpo tienen una estructura ordenada que les da su capacidad de robustez para soportar cargas mecánicas extremas.

Muchos laboratorios han estado diseñando tratamientos para la lesión del ligamento cruzado anterior (LCA) y las lágrimas del menisco de la rodilla, las lesiones del manguito rotador y las rupturas del tendón de Aquiles de pacientes que van desde una persona normal a la elite olímpica. Un enfoque popular ha sido el uso de andamios hechos de nanofibras para guiar el tejido y que crezca de una forma organizada. Por desgracia, la aplicación generalizada de estas fibras en la ortopedia se ha visto frenada debido a que las células no colonizan fácilmente los andamios si las fibras están demasiado apretadas.

Ahora, los investigadores han desarrollado y validado una nueva tecnología en la que unos andamios de nanofibras compuestas proporcionan una estructura lo suficientemente espaciosa como para que las células la colonicen sin impedimentos, pero que al mismo tiempo puede indicar a las células cómo establecer los nuevos tejidos. Sus hallazgos aparecen en línea esta semana en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

Fuente: http://www.uphs.upenn.edu/news/News_Releases/2012/08/composite/