Temprano diagnóstico de cáncer de próstata con nanopartículas de oro

El tratamiento del cáncer de próstata es una carrera contrarreloj, ya que por lo general, cuando el paciente empieza a sentir los primeros síntomas, la enfermedad ya se ha extendido demasiado. Ahora, una nueva técnica de diagnóstico combina la formación de imágenes ópticas con ultrasonidos, mejorando el diagnóstico temprano.

Un novedoso dispositivo sensible y rentable incrementará pronto el número de diagnósticos tempranos de cáncer de próstata, ofreciendo a más pacientes la posibilidad de recuperarse. Este dispositivo de diagnóstico ha sido desarrollado por investigadores del Instituto Fraunhofer de Tecnología Biomédica (IBMT), en St. Ingbert, en colaboración con colegas de otros cinco países europeos. La Comisión Europea es quien financia el proyecto con la friolera de 2,2 millones de euros. “Utilizamos una combinación de dos técnicas diferentes de formación de imágenes: imágenes ópticas y ultrasonidos”, señala el Dr. Robert Lemor, director de departamento del IBMT. “Enfocamos una luz láser hacia el tejido, haciendo que se caliente y expanda. Esto genera presión en forma de onda de sonido, que se dispersa por el tejido de forma similar a los ultrasonidos y se detecta también del mismo modo”. De este modo, los investigadores combinan el buen contraste de la luz con la buena resolución espacial del sonido, utilizando las ventajas de ambos sistemas.

No obstante, para detectar las células cancerosas en sus primeras etapas, los investigadores necesitan un contraste aún mayor entre las células cancerosas y las sanas. “Esto lo logramos utilizando partículas de oro con un tamaño de apenas unos cuantos nanómetros. El oro absorbe la luz infrarroja del láser mucho mejor que las células y, por tanto, aparece más claro en la foto”, señala Lemor. Los investigadores unen anticuerpos a las partículas de oro, y estos anticuerpos se enlazan con proteínas específicas. Esto es miles de veces más frecuente en las células cancerosas que en el tejido sano. “Lo que significa que el oro se acumula concretamente alrededor de las células cancerosas, y apenas se encuentra oro en las células sanas”, explica Lemor.