Nueva batería impresa

Durante años, las baterías han sido voluminosas y pesadas. Ahora una nueva batería de última generación está revolucionando el campo. Tiene menos de un milímetro de grosor, pesa menos de un gramo y se puede fabricar a gran escala con una buena relación eficacia-coste mediante un proceso de impresión.

Antiguamente había que ir al banco para realizar cualquier transferencia de dinero o pedir un extracto bancario. Hoy en día, las transacciones bancarias se pueden realizar fácilmente desde casa. Pero, ¿dónde está el trozo de papel con el número de autentificación de la transacción? En el futuro nos podemos ahorrar la búsqueda del número, solo tendremos que tocar nuestra tarjeta EC y una pequeña pantalla integrada nos mostrará el número de autentificación de la transacción que se utilizará. Luego, bastará con introducir ese número y listo.

Esto será posible gracias la nueva batería impresa, desarrollada por el equipo de investigación del Prof. Reinhard Baumann de la Institución de Investigación Fraunhofer de Sistemas Nanoelectrónicos (ENAS) en Chemnitz, junto con colegas del TU Chemnitz y Menippos GmbH. “Nuestro objetivo es ser capaces de producir las baterías a gran escala por un precio de un solo dígito en el rango de los céntimos cada una”, afirma el Dr. Andreas Willert, gestor de grupo en el ENAS.

Las características de esta nueva batería difieren considerablemente de las de las baterías convencionales. La versión impresa pesa menos de 1 gramo y tiene menos de un milímetro de grosor, por lo que se puede integrar, por ejemplo, en las tarjetas bancarias. La batería no contiene mercurio, por lo que en este sentido es ecológica, y su voltaje es de 1,5V, lo cual está dentro del rango normal. Reemplazando varias baterías en una fila, se pueden lograr también voltajes de 3V, 4,5V y 6V.

Este nuevo tipo de batería está formado por diferentes capas: un ánodo de zinc y un cátodo de manganeso, entre otras. El zinc y el manganeso reaccionan entre sí produciendo electricidad. Sin embargo, las capas ánodo y cátodo se disipan gradualmente durante el proceso químico, por lo que la batería vale para aplicaciones que tengan una vida útil limitada o unos requerimientos energéticos limitados, como las tarjetas de felicitaciones.

Las baterías se imprimen con un método de serigrafía similar al utilizado para las camisetas y carteles. Una especia de borde de goma prensa la pasta de impresión a través de una pantalla hacia la parte superior del sustrato. Una plantilla cubre las áreas en las que no se imprime. Mediante este proceso es posible aplicar, en comparación, grandes cantidades de pasta de impresión y las capas individuales son poco más gruesas que un cabello humano. Los investigadores ya han producido las baterías en un laboratorio. A finales de este año los primero productos podrían estar acabados.

Fuente: Azonano