Manipulación de la luz

Utilizando la punta de un Microscopio de Fuerza Atómica (AFM), es posible dibujar el patrón de onda de la luz atrapada en un resonador óptico con una precisión sin precedentes. Además, el AFM es capaz también de jugar con la luz para optimizar el rendimiento del resonador. Por ejemplo, si el cristal óptico no funciona en el color correcto de la luz, esta corrección mecánica resuelve el problema. Incluso es posible construir un switch óptico-mecánico de esta forma. Wico Hopman, un investigador del grupo de Microsistemas Ópticos Integrados del Instituto de Nanotecnología MESA+, ha publicado sus resultados en la revista en línea Optics Express.

Con la punta del AFM, de alrededor de 10nm de tamaño, Hopman es capaz de manipular la luz encerrada en un cristal óptico; una especia de jaula en la que se atrapa la luz. Un cristal óptico tiene un patrón de agujeros en el que se refleja toda la luz para pasar toda junta a una cavidad sin agujeros. En esta cavidad la luz resuena en un color específico, lo que hace que el cristal óptico sea muy adecuado a la hora de actuar como filtro selectivo para determinados colores de luz. Cuando Hopman escanea la cavidad con la punta del AFM, la luz ‘siente’ la presencia de la aguja, el color se ve ligeramente influenciado y el filtro hace su trabajo para el nuevo color. De esta forma tan precisa, Hopman puede mostrar de qué modo se divide la luz en la cavidad.

Fuente: http://www.utwente.nl