La electrónica llega al papel

El
papel se está convirtiendo en un material de alta tecnología. Los
investigadores del Instituto Max Planck de Coloides e Interfaces, en
Potsdam-Golm, han creado estructuras conductoras específicas en
papel utilizando un método bastante simple: con una impresora
convencional de inyección de tinta, imprimieron un catalizador en
una hoja de papel y luego la calentaron. Como consecuencia, las áreas
impresas sobre el papel se convirtieron en grafito conductor. Al ser
un material barato, ligero y flexible, el papel es muy adecuado para
los componentes electrónicos empleados en los objetos de la vida
cotidiana (“From
Paper to Structured Carbon Electrodes by Inkjet Printing”
).

Aunque muchos científicos de todo el mundo están
desarrollando con éxito chips flexibles, se han visto obligados a
depender casi siempre de los plásticos como soporte y, en algunos
casos, utilizar polímeros y otras moléculas orgánicas como
componentes conductores. Estos materiales pueden cumplir muchos
requisitos; sin embargo, todos ellos son, sin excepción, sensible al
calor.
Los dispositivos electrónicos de carbono, que Giordano
y sus colegas crean con papel, pueden soportar temperaturas de unos
800 grados centígrados durante la producción en un ambiente libre
de oxígeno y no tendrían un impacto negativo en los procesos
establecidos. El material ligero y de bajo coste se puede procesar
muy fácilmente, incluso en estructuras conductoras tridimensionales.