El descubrimiento accidental de una nanopartícula podría revolucionar el campo de la fabricación

Unos físicos
de la Universidad Queen Mary de Londres y la Universidad de Kent han
descubierto una nanopartícula con forma de pelota con picos y
propiedades magnéticas en un nuevo método de síntesis de nanotubos
de carbono.
Los nanotubos de
carbono son moléculas huecas y cilíndricas que se pueden manipular
para darles propiedades útiles. Los investigadores descubrieron las
nanopartículas accidentalmente en las superficies ásperas de un
reactor diseñado para desarrollar nanotubos de carbono.

Descritas como erizos de mar, debido a su característico aspecto
espinoso, las partículas constan de nanotubos llenos de hierro de
longitudes similares que apuntan hacia afuera en todas direcciones
desde una partícula central.

La presencia de hierro y la forma inusual de las nanopartículas
podría ser útil en diversas aplicaciones, tales como las baterías
que se pueden cargar a partir de calor residual, mezcladas con
polímeros para hacer imanes permanentes o como partículas de
terapias contra el cáncer que utilizan el calor para destruir las
células cancerosas.