Sensores biométricos en los controles de seguridad

Los patrones cerebrales distintivos se podrían convertir en lo último en sistemas biométricos después de que unos investigadores estadounidenses hayan comprobado el éxito de esta tecnología en la verificación de identidades durante comprobaciones de seguridad

Los experimentos, que también analizaron el potencial del ritmo cardíaco para la autenticación de individuos, se llevaron a cabo como parte de un estudio financiado por la UE, destinado a investigar sistemas biométricos que se puedan utilizar en aeropuertos, fronteras y determinadas localizaciones sensibles para la detección de terroristas sospechosos.

Otra serie de pruebas tenía que ver con un “asiento sensible” de camión que registra cada postura característica del conductor, en un intento por descubrir si algún vehículo comercial ha sido secuestrado.

Los detalles de los proyectos piloto Humabio (Human Monitoring and Authentication using Biodynamic Indicators and Behaviourial Analysis) se han publicado entre otros pruebas de que las tecnologías biométricas están penetrando en nuestro día a día.
El Ministerio de Asuntos Exteriores británico planea invertir hasta 15 millones de libras en dispositivos deseguridad fijos y móviles que utilicen métodos como el “reconocimiento facial (en dos y/o tres dimensiones), el reconocimiento de huellas dactilares, el reconocimiento de iris y el de las venas de la palma de la mano”.

Parece que los sistemas y sensores biométricos se pondrán en marcha ante todo para proteger las embajadas británicas en todo el mundo. El contrato, sobre el que el Ministerio de Asuntos Exteriores británico no ha querido dar más detalles, menciona también servicios de “vigilancia” y “recogida de información”.

Mientras tanto, el Ministerio del Interior ha confirmado sus planes de rápida expansión en el uso del reconocimiento facial automatizado en las puertas de embarque de los aeropuertos: en agosto habrá 10 en funcionamiento en los principales aeropuertos del Reino Unido.

Los pasajeros con pasaportes de última generación que viajan desde Manchester y Stansted ya están siendo examinados por cámaras de reconocimiento facial.

Los sistemas biométricos de comprobación de identidad son cada vez más comunes también en dispositivos comerciales del todo el mundo. Por ejemplo, las nuevas versiones de teléfonos móviles y ordenadores portátiles están saliendo al mercado con escáneres de huellas dactilares incorporados, con el fin de evitar que otra persona utilice el equipo sin permiso, originando grandes facturas o haciendo un mal uso del dispositivo.

En cualquier caso el santo grial del sector de la biometría es un mecanismo de escaneo que sea socialmente aceptable en una era de tránsito masivo y 100% preciso: en esa línea, los investigadores están ansiosos por desarrollar sistemas biométricos ‘sin contacto’, capaces de comprobar la identidad de cualquier individuo a distancia.

Fuente: The Guardian