Rapamicina: fármaco anti-edad

La rapamicina es un antibiótico que frena el envejecimiento en ensayos con ratones

Un fármaco ha retrasado la vejez en animales de laboratorio y podría, por lo tanto hacer lo mismo en las personas.

El fármaco es un antibiótico, rapamicina, ya en uso como supresor del sistema inmunológico en pacientes con trasplantes y para el tratamiento de ciertos cánceres.

La mayoría de las intervenciones que prolongan la vida en ratones, incluida una dieta muy baja en calorías, es necesario iniciarlas a muy temprana edad para que tengan efecto. La rapamicina, en cambio, ha mostrado el sorprendente efecto de ampliar la vida, incluso a pesar de que no se aplicó la dosis adecuada hasta que los ratones habían vivido 600 días (el equivalente a la edad de 60 en una persona).

Los expertos advierten que no se debe probar esto en casa. No se sabe todavía si la rapamicina ralentiza el envejecimiento en las personas ni en qué dosis podría ser eficaz en humanos. Y no es recomendable jugar con ningún fármaco que suprime el sistema inmunológico.

El descubrimiento, realizado por investigadores de tres instituciones trabajando conjuntamente, se publicó en línea en la revista Nature. Los equipos los han dirigido David E. Harrison, del Laboratorio Jackson, en Bar Harbor, Maine; Richard A. Miller, de la Universidad de Michigan; y Randy Strong, Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas.

Los investigadores todavía desconocen cómo produce la rapamicina su efecto antienvejecimiento; puede ser que simplemente frene los tumores más que retrasar el proceso de envejecimiento en general.

Los tres equipos han sido financiados por el National Institute on Aging estadounidense, como parte de un programa para probar posibles fármacos antienvejecimiento de forma más rigurosa.

“Uno de los feos secretos del campo es que la mayoría de os experimentos sobre longevidad en ratones se realizan solo una vez en un laboratorio y con un perfil genético”, señaló Steven Austad, experto en envejecimiento del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas, que no participó en la investigación.

El programa del National Institute on Aging incluye un test de dos dosis de resveratrol, el ingrediente del vino tinto que se cree imita los efectos de restricción calórica sobre la longevidad. Los resultados no se han publicado, pero Christoph Westphal, presidente de Sirtris, una compañía que estudia los efectos sobre la salud del resveratrol y sustancias químicas similares, señaló que las pruebas “están mostrando unos efectos del resveratrol bastante modestos”.

La eficacia de la rapamicina para ampliar la vida en ratones ancianos se descubrió por accidente. Los investigadores descubrieron que los ratones a los que se les estaba administrando rapamicina no estaban recibiendo la dosis adecuada en sangre. Por ello, reformularon el fármaco en forma de cápsulas, pero para entonces los ratones ya eran ancianos. Aún así, la esperanza de vida aumentó un 14% en los ratones hembra y un 9% en los machos.

Según el Dr. Miller, ya no es irresponsable afirmar que continuar con investigaciones de este tipo podría dar lugar a medicinas que incrementen la esperanza de vida en humanos entre un 10 y un 30%.

Pasarán unos 10 años antes de que todo esto se esclarezca, añadió, pero por el momento, “no creo que haya ninguna prueba de que algún fármaco pueda ralentizar el envejecimiento en humanos”.

Fuente: New York Times