Energías alternativas

Nuevo dispositivo que quema combustible sin apenas emisiones

Según un artículo publicado el 25 de junio de 2006 en ScienceDaily, investigadores de Georgia Tech han creado un nuevo combustor (cámara de combustión en donde se quema el carburante para impulsar un motor o una turbina de gas) diseñado para quemar combustible en una amplia gama de dispositivos sin apenas emisiones de óxido de nitrógeno (NOx) y de monóxido de carbono (CO), dos de las causas principales de la contaminación del aire.

El objetivo inicial del proyecto era la creación de un combustor para motores de aviones y turbinas de gas generadoras de electricidad, pero el diseño es tan sencillo que se puede fabricar y mantener con un coste muy bajo, y esto permite adaptarlo a muchas aplicaciones, entre las que se incluyen los calentadores de agua de los hogares.

“Necesitamos quemar combustible para propulsar los aviones y generar electricidad para nuestras casas, pero estamos trabajando muy duro para encontrar el modo de quemar el combustible en su totalidad y derivar toda su energía, disminuyendo al mismo tiempo las emisiones”, afirma el Dr. Ben Zinn, profesor de Regents, la Cátedra David S. Lewis Jr. de la Escuela Guggenheim de Ingeniería Aerospacial de Georgia Tech, e importante colaborador del proyecto. Lograr que las emisiones sean mínimas se ha convertido en una de las principales prioridades de los investigadores en combustión, dado que las restricciones del gobierno en contaminación son cada vez mayores.

El dispositivo de Georgia Tech, llamado Stagnation Point Reverse Flow Combustor, que se desarrolló inicialmente para la NASA, reduce de forma significativa las emisiones de NOx y CO en varios motores de avión y turbinas de gas que queman combustibles líquidos y gaseosos. El resultado son unas emisiones de NOx por debajo de 1 parte por millón (ppm) y de CO por debajo de 10 ppm, ambas cifras muy inferiores a las producidas por otros combustores.

La combustores actuales mezclan previamente el fuel con aire, dando lugar a un diseño más complejo y caro. Sin embargo, el dispositivo de Georgia Tech inyecta por separado el combustible y el aire en el interior del combustor eliminando toda la complejidad asociada a la mezcla previa. La propia forma de su diseño hace que el combustible y el aire se mezclen entre sí y con los productos de combustión antes de producirse la ignición. El combustor quema el carburante por medio de reacciones a baja temperatura que se producen en gran parte del dispositivo. Al eliminar las cavidades de altas temperaturas, el dispositivo produce unos niveles de NOx y CO muy inferiores y evita las inestabilidades acústicas, tan problemáticas en los actuales combustores.

El proyecto fue financiado por el Center on Aeropropulsion and Power del University Research Engineering Technology Institute (URETI) de la NASA y por Georgia Tech. Los principales investigadores del proyecto fueron el Prof. Ben T. Zinn, Yedidia Neumeier, Jerry Seitzman y Jeff Jagoda, de la Escuela de Ingeniería Aeroespacial, y los visitantes Yoav Weksler y Ben Ami Hashmonay.

Fuente: Science Daily