La seguridad de las nanopartículas

La posible toxicidad y la seguridad en general de las nanopartículas y nanomateriales está levantando una amplia polémica en determinados círculos. ¿Esto podría retrasar el progreso de la nanotecnología?

Es posible. Si los que desarrollan y promocionan la nanotecnología no lo hacen de forma inteligente, desde luego que sí. Mi consejo a los gobiernos y las empresas en países que están desarrollando la nanotecnología es hablar sobre los riesgos. No deben cometer las mismos errores que cometieron en su día las empresas que producían alimentos modificados genéticamente. En este caso, las empresas avanzaron demasiado rápido y a pesar de haber cierta inseguridad por parte de un sector de los consumidores, se negaron a hablar sobre la existencia de posible riesgos. Este tipo de política de secretismo es contraproducente porque el público empieza a formar sus propias ideas, preguntarse, ser escéptico etc. Al final, algunas de las preocupaciones planteadas por grupos de consumidores resultaron exageradas, otras no. Pero al no haber ningun foro que permitiese debatir los temas abiertamente, y al adoptar una postura tan cerrada las empresas, la preocupación creció hasta tal punto que en algunos países europeos se llegó a prohibir este tipo de alimentos.

Esto podría ocurrir en el caso de la nanotecnología y precisamente por esto yo aconsejo mucho dialogo entre consumidores, empresas, gobierno y medios de comunicación, para que todo el mundo sepa lo que es verdad y lo que no es verdad en cuanto a los posibles riesgos de nanotecnología se refiere. Hay que tener mucho cuidado en exagerar los beneficios de la fabricación molecular. Hasta ahora esto ha sido uno de los problemas del sector en los Estados Unidos. El gobierno ha promovido la nanotecnología como algo que es cien por cien bueno. Habla sobre las cosas maravillosas que puede suponer la fabricación molecular, sin mencionar los posibles riesgos. Pero los consumidores son muy inteligentes, y no se puede engañarles diciendoles que no existe ningún posible peligro. Todas las nuevas tecnologías conllevan riesgos y beneficios. Así que los gobiernos no deben afirmar lo contrario en el caso de la nanotecnología, porque su pueblo no tragará.

Es posible que la reticencia pública podría retrasar el desarrollo de la nanotecnología, lo que quiere decir que algunos de los grandes beneficios - para la salud, la agricultura, el medio ambiente y las economías - se retrasarán. Y esto significa que pueblos en el mundo seguirán sufriendo de forma innecesaria, personas que podrían recibir mejoras en sistemas sanitarios, vivienda, protección ante el deterioro del medioambiente ... no lo harán si no se desarrolla la tecnología de la forma más rápida posible.

Nosotros queremos que la nanotecnología se desarrolle de la forma más rápida y más responsable posible. Dos vías a la vez; una de desarrollo rápido, y otra vía paralela de comprensión y colaboración. Lo importante es que una no vaya muy por delante de la otra.

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