Enfadados y Alternativas

La ultima escándalo acerca de La Scala (el teatro de opera) en Italia sucedió en diciembre del año pasado cuando Roberto Alagna con su puño en alto abandono el escenario en el primer acto de Aida de Verdi por culpa de los constantes abucheos recibidos del publico (los famosos ‘loggionisti’). Anteriormente el se había quejado de que La Scala no era un teatro sino un coso después de una actuación en esta producción de Zefferelli. Su substituto apareció en seguida en el escenario pero vestido de calle. Dio una actuación estupendo y el publico le aplaudieron con mucho énfasis. Este fue el segundo escándalo operístico en un mes.

También en diciembre del año pasado el tenor español Placido Domingo (ver el articulo agosto 18 2005) fue abucheado cuando entro en el escenario en el Metropolitan de Nueva York, para dirigir el segundo acto de La Boheme de Puccini. Algunos creyeron que la dirección de esta obra fue demasiado lenta, la cual habra cantado tantas veces que debe de estar en sus huesos. Esta recepción por el publico Neoyorquino le afecto mucho. Dirigir es su segundo carera y había entendido que lo hacia muy bien. Quizás tuvo una mala noche. Creo que merecía mas respeto y me cuesta creer que dirigio tan mal como para merecer abucheos.

Este cambio para músicos es bastante común. Uno de los cambios con mas éxito fue el cambio de Vladimir Ashkenazy un pianista internacionalmente reconocido. Le he visto dirigir en varios ocasiones, la mas reciente fue hace un año. Es un hombre pequeño, se viste en un estilo informal pero en el podio es como un remolino – se acerca al escenario como si iba a llegar tarde para una cita y lo abandona de una manera similar. Parece que no le gusta recibir aplausos y siempre los dirige hacia la orquestra. Actualmente es director de la Orquesta Filarmónica y la Orquesta Sinfonía de Islandia. Viaja mucho por el mundo dirigiendo orquestas, continua como pianista y tiene muchos discos grabados.

Mikhail Pletnev ha empezado dirigir recientemente y también es Ruso como Ashkenazy. Le vi en directo en un concierto de la Rapsodia de Rachmaninoff en los años ochenta. Fue substituto en el ultimo momento, cuando el pianista que iba a tocar se puso enfermo. Bajo su mando una obra familiar tomo una nueva vida. En 1990 fundo la Orquesta Nacional de Rusia, la primera orquesta Ruso que no estaba patrocinada por el gobierno. Ahora es consejero artístico. Tiene varios grabaciones ambas como director y pianista, la mejor en mi opinión es la segunda sinfonía de Rachmaninoff.

…¿Me pregunto por otra motivo si Roberto Alagna tiene que encontrar un nuevo talento?

B.R.