En cuadras británicas, cuando llega una yegua nueva,
es presentada a la lider; dependiendo de cómo sean sus exalaciones, se
sabrá si cabe la posibilidad de que se peleen por el liderazgo o no.
Su
vida está formada de tal manera que el olfato sea esencial. La orina y
los escrementos son verdaderos estamentos para otros caballos, en el sentido de
la sexualidad y territorialidad.
Aún así,
los caballos aborrecen el olor a muerte. Muchas veces, un caballo se para en seco,
rehusando pasar por una dirección al oler a un cadaver. Su instinto de
defensa le dice que donde hay muerte, es probable que haya depredador.
Antiguamente, eran usados para saber
si el agua o alimentos eran venenosos.
Relacionado
con otros sentidos, cuando huelen algo, también lo miran y saborean recordando
estas sensaciones incluso durante años.