miércoles, septiembre 17, 2008

¿Esta de moda ser un anciano?

De repente se habla mucho sobre la gente mayor. Esto me sorprende porque desde hace mucho tiempo el enfoque de los medios de comunicación ha sido solo hacia la juventud, su estilo de vida es fascinante para nosotros (‘no fue así cuando yo era joven’) y su valor económico ha sido una invitación constante para aquellos que quieren ganar dinero de ellos. No se habla mucho de la gente entre 40 – 60 años y siguen sus vidas con sus grandes responsabilidades tan bien como pueden. ¡Pronto serán el grupo de la sociedad de que menos se habla a pesar de que la gente de este grupo dirige el mundo!

Pero ahora es el momento para los mayores – sus intereses, sus necesidades y su lugar en la sociedad aparecen constantemente en las noticias. Como he hablado antes ha habido una series de informes sobre como se tratan a los mayores y como se cuidan y la manera en que la sociedad discrimina contra ellos. Es mas y mas común tener la posibilidad de prejubilarse y una consecuencia de esto es que la gente tiene dificultades poder vivir con el dinero que reciben de sus pensiones y sus ahorros. Actualmente hay un debate sobre el derecho de trabajar tantos años como uno quiere independientemente de su edad y parece que hay bastantes que siguen trabajando. Si las cosas no cambian los jubilados del futuro quizas tendran que sobrevivir con sus pensiones el mismo numero de años que han trabajado. Nuestra generación esta en una situación única.

Mientras las necesidades físicos y psicológicas de la gente mayor están reconocidos y por un lado ocupados el rabí Julia Neurenberg cree que hace falta mas. Acaba de publicar un libro con el titulo sorprendente ‘Todavía no estoy muerta: un manifestó para la edad avanzada’. Dice que aparentemente en el Reino Unido la manera en que tratamos a los mayores y como opinamos sobre ellos no ha cambiado casi nada y estamos en camino hacia una crisis en el ámbito de los servicios de salud, alojamiento, finanzas y el cuidado especializado de los mayores. Por ejemplo es chocante que menos de uno de cada veinte personas no quieren vivir en un asilo para ancianos mientras la realidad es que uno de cada cinco personas muere en uno.

Dice que es la hora de cuidarnos y afrontar los asuntos que cuando somos jóvenes se da por sentado en vez de ser un privilegio. Pregunta porque no hay casas especiales para los mayores con problemas de movilidad que ayudaría a la gente vivir independientemente más años. La oportunidad de mejorar la calidad de la vida de los ancianos so se aprovecha nada pero no necesariamente porque los soluciones son tan difíciles. ¿Incluso pregunta si estamos haciendo la preguntas que debemos hacer?

Cuando he terminado de leer su libro escribiré otro blog.
B.R.