¿Qué hace que un contenido se convierta en viral?

Se denomina contenido “viral” a todo aquel que la gente comparte de forma masiva en Internet y se extiende como la pólvora por todo el mundo en muy poco tiempo. Hoy en día, ese es el objetivo principal de todo publicista y creador de contenidos. Todos ellos desearían descubrir el secreto que hace que un contenido se convierta en viral. Por desgracia, ese secreto no existe. No hay una fórmula mágica que nos garantice que un contenido se convertirá en viral. Simplemente, sucede.

Sin embargo, si analizamos los diversos contenidos que lo han conseguido, sí podemos extraer una serie de características comunes o recurrentes que favorecen (aunque no garantizan de por sí) su viralidad.

Contenidos virales

1. Tienen un atractivo global

El contenido debe tratar algún tema que sea de interés para todo el mundo, independientemente de dónde viva, cuál sea su raza, estatus social o religión.

2. Generan algún tipo de emoción en el público

Amor, compasión, risa… Si el contenido de un vídeo nos hace reír o llorar de emoción, nos genera indignación o directamente nos cabrea, es más probable que lo compartamos con nuestros amigos.

También si nos parece inspirador o contiene una información que consideramos que es importante que el resto conozcan.

En este sentido las emociones positivas son las que más nos impulsan a compartir.

3. Muestran la bondad de la naturaleza humana

A todos nos gusta ver que hay gente buena en el mundo, por lo que solemos compartir los contenidos en los que alguien se muestra compasivo o realiza una heroicidad o trata de poner paz en algún conflicto.

Un ejemplo es el anuncio de la operadora de telecomunicaciones tailandesa True Move H. que conmovió al mundo en 2013 con un mensaje sobre la importancia de ayudar a los demás:

4. Mejoran la imagen de la persona que los comparte ante su red

En general, la mayor parte de la gente trata de transmitir una buena imagen ante los demás. De ahí que se compartan, por ejemplo, tantas frases de pensadores, filósofos, etc.; nos gustan porque nos hacen pensar, pero no sólo las compartimos por eso, sino también porque nos hacen parecer más sabios y profundos de cara a los demás.

Frase de Anthony Robbins

5. Cuentan una historia

Las historias se utilizan desde tiempos inmemoriales para promover ideas y conceptos y hacer denuncia social.

Una buena historia debe engancharnos lo suficiente como para hacer que queramos leerla hasta el final. Si lo consigue, es probable que nos parezca lo suficientemente interesante como para compartirla con los demás.

6. Hacen un chiste a partir de algún meme popular

Los memes son imágenes con una frase graciosa o irónica que se hacen populares y acaban reutilizándose múltiples veces con imágenes diferentes. Los contenidos basados en estas imágenes suelen compartirse rápidamente y de forma multitudinaria porque la gente los relaciona mentalmente con otros contenidos similares que ha visto recientemente y sigue la broma, especialmente si hacen referencia a algún hecho reciente. Por ejemplo, Internet se llenó de memes tras el famoso lanzamiento de penalti de Sergio Ramos que supuso la eliminación del Madrid ante el Bayern en 2012, al enviar el balón a las nubes; con “la niña de Rajoy” o, más recientemente, el fichaje fallido de De Gea.

También se hicieron muy populares los memes de Julio Iglesias y el “¡Y lo sabes!” o la imagen de Batman abofeteando a Robin por motivos diversos.

Memes de Julio Iglesias

Dos memes de Julio Iglesias con el famoso “Y lo sabes”.


7. Enseñan algo útil o que resulta práctico

Es habitual que la gente comparta los contenidos que enseñan algo novedoso y que nos parece interesante o que pensamos que puede ser útil o práctico para los demás. Este verano, por ejemplo, circuló por las redes un post que enseñaba a contruir una piscina con palets.

8. Sorprenden

Por ejemplo un vídeo en el que la historia da un giro inesperado con un resultado sorprendente o una publicación que describe algún suceso o lugar asombroso: perros jugando con gatos, niños que tocan un instrumento o bailan o hacen cualquier otra cosa mejor que un adulto…

9. Generan polémica

Por ejemplo, los casos en los que alguien publica una imagen con una pregunta sobre su contenido y se genera algún tipo de polémica al respecto. En ocasiones, la pregunta genera tanta controversia entre los usuarios que la imagen se convierte en viral. Un ejemplo claro es el del famoso vestido dorado y blanco (o azul y negro) que dividió a la opinión pública en las redes sociales bajo el hashtag #TheDress, convirtiéndose, en menos de 24 horas, en trending topic mundial.

Vestido polémico: #TheDress

O más recientemente, la imagen de una mujer en el metro de Londres con una mochila de la que sale curioso objeto de color rosa. Otra usuaria del metro publicó la foto en Facebook y automáticamente la gente se puso a especular sobre qué sería exactamente el objeto que sale parcialmente de la mochila, convirtiéndose rápidamente en viral. 

10. Plantean un desafío al usuario

Los desafíos son de los más diverso. Por ejemplo, el desafío del cubo de hielo ideado para combatir el ELA se extendió como la espuma consiguiendo recaudar millones de dólares. La idea era realmente sencilla: Un usuario se graba en vídeo tirándose un cubo de hielo por la cabeza y desafía a otros amigos a hacer lo mismo o bien donar 100$ a una campaña para combatir la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). Además del caracter solidario de la iniciativa, es un desafío directo, casi como un duelo, por lo que es difícil que el amigo no siga el juego. Ese amigo desafío a otros amigos y pronto se genera un efecto bola de nieve imparable. Y una vez que se ha puesto de moda, sucede lo mismo que con todas las modas: todo el mundo quiere participar.

Otra iniciativa similar es la del “legado del tibu”, que se hizo viral el verano pasado, y en la que los usuarios debían grabarse mojándose con agua fría y nominar a su vez a otros tres amigos para que hiciesen lo mismo o bien pagar una cena a la persona que los había nominado. En este caso, la gente competía por mojarse de la forma más original y en los escenarios más sorprendentes, como tirarse en bicicleta a un río, saltar de un puente, etc.

En resumen…

La mayoría de los contenidos virales combinan varias de estas características. Cuantas más estén presentes en un contenido, más probabilidades habrá de que se vuelva viral (o no, no hay ninguna garantía).

Para saber más sobre cómo puede un contenido llegar a ser viral, puedes leer el libro de Jonah Berger, profesor de marketing en la Wharton School de la Universidad de Pensilvania, titulado “Contagioso: Cómo conseguir que tus productos e ideas tengan éxito”.

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