Fracasa la oferta de Facebook por Twitter

La gran noticia en Silicon Valley esta semana ha sido el fracaso de Facebook en su intento de comprar Twitter, el servicio de microblogs, por 500 millones de dólares en acciones.

Pero, ¿por qué ha fallado la operación? Twitter se resistió a la oferta de Facebook, en parte porque cuestionó el valor asociado a la red social de Zuckerberg, basado en los 240 millones de dólares que Microsoft pagó por un 1,6% de las acciones de la compañía el pasado año, cuando el mercado bursátil cotizaba al alta y apenas se oía hablar de la crisis crediticia; pero, especialmente, porque los fundadores de Twitter sintieron que todavía tenían algunos asuntos pendientes por atender con relación al sitio, como lograr su máximo potencial como plataforma de comunicaciones y empresa rentable.

Twitter ha experimentado una asombrosa tasa de crecimiento en el último año, llegando el número de usuarios registrados actualmente a 6 millones, lo que implica un aumento de un 600% en tan solo 12 meses.

El entusiasmo y alboroto que rodeó a Twitter en sus comienzos fue originado, en parte, por técnicos y autores de blogs sobre tecnología, que predicaron acerca de la plataforma y revelaron la oportunidad que les ofrecía de expandir sus redes y comunidades y establecer contacto con personas de intereses similares.

Desde entonces, no obstante, el servicio ha mostrado signos de consolidación. Gran número de celebridades están registrados en Twitter, incluidos John Cleese, Stephen Fry, Andy Murray y Britney Spears. Twitter fue adoptado por Barack Obama durante el trascurso de su campaña electoral para mantener a sus seguidores más jóvenes y expertos en tecnología al tanto de los mítines celebrados en sus zonas, próximos debates, políticas fundamentales y formas en las que podían colaborar con la campaña.

Por su parte, Facebook, considerado todavía un niño pequeño el año pasado, parece ahora uno de los ancianos más respetados de Internet, con un público en todo el mundo de más de 120 millones de usuarios. Y Twitter, parece haberle robado el sitio a Facebook como empresa tecnológica de reciente creación que hay que observar de cerca. El continuo crecimiento de su base de datos de usuarios y su potencial latente están originando gran entusiasmo en Silicon Valley y es probable que las propuestas fallidas de Facebook atraigan el interés de otros posibles pretendientes, como Google, Microsoft, e incluso algunas operadoras de telefonía móvil, que podrían ver los “tweets (mensajes enviados por los usuarios), como una fuente de ingresos potencialmente lucrativa y suplementaria a los mensajes de texto convencionales.

En realidad, ambos sitios están más integrados de lo que mucha gente pueda pensar. La actualizaciones de “¿qué estás haciendo ahora?” de Facebook, una de las partes más populares del sitio, se puede vincular a las actualizaciones de Twitter, de modo que cada vez que un usuario de Twitter envíe un tweet, automáticamente éste pase a ser su estado en Facebook. Es fácil ver por qué Facebook quería aprovechar el poder de Twitter, que a la larga, podría llegar a convertirse en una especie de rival en cuanto a ofrecer a los usuarios formas de estar en contacto y comunicarse. El equipo de Twitter, también debe haber pensado mucho en los beneficios de una venta a Facebook, algo que habría expuesto la plataforma de microblogs a una nueva audiencia, muy diversa, además de permitirle contar con el peso financiero y la experiencia técnica para reforzar su software de funcionamiento, ya que hay que recordar que el servicio ha sufrido reiteradas caídas por sobrecarga, con una frecuencia tan alarmante que podría cansar a algunos miembros de Twitter y hacer que abandonasen el servicio.

Sin embargo, Twitter parece tener más ambición y ha llevado a cabo de forma discreta una serie de fusiones y adquisiciones basadas en los puntos fuertes del servicio: facilidad y brevedad. La existencia de otras plataformas independientes también basadas en Twitter, como “Remember the Milk” (“No te olvides de la leche”), y Kvetch, indica que se está desarrollando en torno a Twitter un ecosistema de ideas y software, del mismo modo que desarrolladores de software independientes se dieron prisa por crear aplicaciones para Facebook cuando éste abrió su plataforma.
Es evidente que Twitter tiene el potencial de ser más que un solo servicio.

Fuente: Telegraph Science and Technology