Estudio advierte contra las limitaciones de Internet

Un estudio advirtió la semana pasada que la demanda de banda ancha por parte de los usuarios podría hacer que Internet quede sin capacidad en el 2010 e impedir que muchos nuevos proyectos innovadores vean la luz.

La empresa analista estadounidense Nemertes Research predijo un receso drástico a medida que la red lucha por hacer frente a la enorme cantidad de información transmitida por ella. Este embotellamiento podría afectar considerablemente al modo en que la gente utiliza la Web e incluso hacer que el próximo Google o YouTube no llegase a existir.

Según el informe, sería necesario invertir miles de millones de dólares en actualizar las redes de banda ancha para resolver el problema. En él, se indica una cifra aproximada de 137.000 millones de dólares (unos 92.000 millones de euros) en global.

Para los usuarios, el embotellamiento equivaldría a un retorno a los viejos tiempos de las conexiones a Internet por vía telefónica. “Podría ser necesario más de un intento para confirmar una compra en línea y se tardaría mucho más en descargar el último vídeo de YouTube”, señala el informe.

No obstante, según los autores del estudio, el verdadero problema serían las consecuencias para los nuevos servicios.

“Los próximos Amazon, Google o YouTube podrían no llegar a surgir, no por falta de demanda de los usuarios, sino porque la falta de infraestructuras podría impedir el desarrollo de nuevas empresas y aplicaciones”, advierte el estudio.

La demanda de aplicaciones que consumen gran ancho de banda no parece que vaya a remitir. Cerca del 75% de los internautas estadounidenses vieron una media de 158 minutos de vídeo a través de Internet y más de 8.300 millones de streams de vídeo en mayo, según datos de la empresa comScore.

Según Nemertes, la inversión financiera necesaria para equiparar capacidad y demanda oscilaría entre los 42.000 millones de dólares (unos 28.000 millones de euros) y los 55.000 millones de dólares (37.000 millones de euros), sólo en los EEUU.

El informe ha sido financiado en parte por la Internet Innovation Alliance (IIA) que aboga por la banda ancha universal en los EEUU.