Unas baterías hechas del material más fino del mundo podrían alimentar los coches eléctricos del mañana

Unos investigadores de Ingeniería del Instituto Politécnico Rensselaer crearon una hoja de papel con el material más fino del mundo, el grafeno y, a continuación, apuntaron al papel con un láser o flash de cámara para marcarlo con innumerables grietas, poros y otras imperfecciones. El resultado es un material par un ánodo de grafeno que se puede cargar o descargar 10 veces más rápido que los ánodos convencionales de grafito que se utilizan en las baterías de iones de litio hoy en día.

Las baterías recargables de iones de litio son el estándar de la industria empleado en teléfonos móviles, ordenadores portátiles, Tablet PC, coches eléctricos y una amplia gama de otros dispositivos. Las baterías de iones de litio tienen una densidad de energía elevada y pueden almacenar grandes cantidades de energía, pero sufren de una baja densidad de potencia y son incapaces de aceptar o dar energía rápidamente. Esta baja densidad de potencia es el motivo por el cual se tarda alrededor de una hora en cargar la batería de un teléfono móvil o de un portátil y también es la responsable de que los motores de los automóviles eléctricos no puedan depender únicamente de baterías y requieran un supercondensador para las funciones de gran potencia, como la aceleración y el frenado.

El equipo de investigadores de Rensselaer, dirigido por el experto en nanomateriales Nikhil Koratkar, trató de resolver este problema y crear una nueva batería que pueda almacenar grandes cantidades de energía, pero también aceptar y liberar esta energía rápidamente. Esta innovación podría evitar la necesidad de la compleja vinculación de las baterías de iones de litio con los supercondensadores en los coches eléctricos y dar lugar a motores de automoción más simples y con un mejor rendimiento, basados ​​únicamente en baterías de iones de litio de alta energía y alta potencia.

Fuente: http://news.rpi.edu/update.do