Pilas de combustible de metano para ordenadores

¿Portátiles que funcionan con metano? Científicos de los materiales presentan unas diminutas pilas de combustible de metano que funcionan a baja temperatura

Con los avances en los dispositivos nanoestructurados, las bajas temperaturas de funcionamiento y el uso de una fuente de energía abundante y materiales más baratos, un grupo de investigadores dirigidos por Shriram Ramanathan, de la Escuela de Ingeniería y Ciencias Aplicadas (SEAS) de Harvard, se muestra cada vez más optimista sobre la viabilidad comercial de la tecnología.
Ramanathan, un experto e innovador en el desarrollo de pilas de combustible de óxido sólido (SOFC), afirma que éstas, de hecho, podrían pronto convertirse en la tecnología para aquellos que están en movimiento.
Las pilas de combustible electroquímicas han sido consideradas, durante mucho tiempo, una posible alternativa ecológica a los combustibles fósiles; especialmente dado que la mayoría de las SOFC dejan tras de sí poco más que agua como residuo.
Los principales obstáculos para utilizar las SOFC para recargar los ordenadores portátiles y los teléfonos o para propulsar la próxima generación de automóviles y camiones han sido desde hace tiempo la fiabilidad, la temperatura y el coste.
Las pilas de combustible funcionan mediante la conversión de energía química (a partir de hidrógeno o un combustible de hidrocarburos como el metano) en una corriente eléctrica. Los iones de oxígeno viajan desde el cátodo a través del electrolito hacia el ánodo, en donde oxidan el combustible para producir una corriente de electrones que vuelve hacia el cátodo.
Eso puede parecer bastante simple en principio, pero hasta ahora, las SOFC han funcionado mejor en el laboratorio que en la oficina o el garaje. En dos estudios que aparecen en la revista Journal of Power Sources este mes, el equipo de Ramanathan informó de varios avances importantes en la tecnología de las SOFC que podrían acelerar su llegada al mercado.
En el primer artículo, el grupo de Ramanathan demostró el desarrollo de unas SOFC de película delgada estables y funcionales, hechas totalmente de cerámica, y sin nada de platino.
En un segundo artículo publicado este mes, el equipo demostró el desarrollo de una micro SOFC propulsada por metano que funciona a menos de 500° C, una hazaña relativamente rara en el campo.
El uso de metano, un gas natural abundante y barato, en las SOFC del equipo también es destacable. Hasta hace poco, el hidrógeno era principal combustible utilizado para las SOFC. Sin embargo, el hidrógeno puro requiere una mayor cantidad de procesamiento.
A medida que el metano empiece a predominar como el combustible de elección, los avances en temperatura, fiabilidad y asequibilidad deberían seguir mejorando.
Fuente: Science Daily