Nuevas armas nanotecnológicas podrían reducir las muertes por infecciones bacterianas

La investigación del profesor Sunil Shaunak utiliza nuevas herramientas de la nanotecnología para manipular el sistema inmunológico.

Cuando el cuerpo es atacado por un microbio peligroso, las células del sistema inmunológico hacen sonar la alarma liberando citoquinas, unas sustancias químicas potentes con la misión de buscar y destruir al invasor. Sin embargo, algunas infecciones como las de E. coli y salmonela desatan una tormenta de citoquinas tan excesiva que la tensión arterial del paciente cae de forma catastrófica, se produce un fallo orgánico múltiple y, a menudo, el resultado es la muerte.

El equipo optó por centrar su investigación en la tormenta de citoquinas que se produce en el intestino en la enfermedad diarreica shigelosis, que causa una diarrea inflamatoria que pone en peligro la vida de más de 100 millones de personas en todo el mundo cada año. La shigella es un buen ejemplo de microbio que engaña al sistema inmunológico del paciente para sobre reaccionar de forma masiva. La respuesta inmunológica exagerada provoca la rotura de la pared intestinal, permitiendo que las bacterias invadan el cuerpo.

La reacción la desencadenan unos elementos de la parte exterior de las células bacterianas llamados LPS, que son reconocidos por los receptores de las células del sistema inmunológico. La idea del Profesor Shaunak era idear una imitación molecular que se enlace a los mismos receptores que los LPS, pero sin desencadenar una respuesta. El objetivo sería reducir las citocinas liberadas hasta unos niveles en los que sean de utilidad en lugar de perjudiciales.

Uniendo unas pequeñas moléculas de azúcar a los extremos de las ramas de los dendrímeros, los investigadores crearon una molécula que podría interactuar con el sistema principal de detección de bacterias del sistema inmunológico. Cuando lo probaron en conejos, observaron que protegía la pared intestinal de los daños causados por la infección por Shigella, minimizando la invasión de bacterias, incluso sin el uso de antibióticos.

Fuente: http://www3.imperial.ac.uk/newsandeventspggrp/imperialcollege/newssummary/news_7-9-2012-16-19-53