Nanotecnología para ahorrar combustible

Una nueva generación de materiales termoeléctricos puede transformar el calor en electricidad hasta tal punto que se pueden utilizar para aliviar al motor de la carga de generación eléctrica y de esta forma, ahorrar combustible.

Convertir calor directamente en electricidad no es ninguna novedad. Pero desde el primer año en el que se realizó (1821) hasta hoy, la poca eficiencia de los materiales termoeléctricos ha impedido que puedan ser aplicados para usos más allá que aplicaciones muy concretas.

Pero recientes avances hechos posibles gracias a la nanotecnología han hecho que los grandes fabricantes de coches como General Motors y BMW han retomado este campo y esperan lograr mejoras importantes en campos como el rendimiento del combustible, la sustitución eventual de los alternadores e incluso la creación de motores internos de combustión con generadores termoeléctricos.

Hasta un 70 por ciento de la energía de combustible que se quema dentro de los motores de coches se disipa, convirtiéndose en residual. Así que la creación de materiales termoeléctricos capaces de convertir calor en electricidad de forma más efectiva supondría un ahorro en combustible. El siguiente paso será abaratar el proceso de la fabricación de estos materiales para que el nuevo método pueda ser aplicado a grande escala.

Fuente: Technology Review (MIT), Free Power for Cars