Nanopartículas que se parecen a las células y actúan como tales

Ocultando
las nanopartículas en las membranas de los glóbulos blancos, unos
científicos del Instituto de Investigación del Hospital Metodista
podrían haber encontrado una manera de evitar que el cuerpo las
reconozca y las destruya antes de que liberen su carga de fármacos.
El grupo describe sus “Vectores Leucocitos” (“LeukoLike
Vectors” o LLV), en la edición de enero de la revista Nature
Nanotechnology
.
Las nanopartículas
pueden administrar diferentes tipos de fármacos a tipos de células
específicos, por ejemplo, quimioterapia a las células cancerosas.
Sin embargo, para proporcionar todos los beneficios que ofrecen y
llegar hasta donde tienen que ir a administrar el fármaco, las
nanopartículas deben evadir, de algún modo, al sistema inmunológico
del cuerpo, que las identifica como intrusos. La capacidad de las
defensas del organismo para destruir las nanopartículas es una
barrera importante para el uso de la nanotecnología en la medicina.
Las nanopartículas administradas sistémicamente son capturadas y
eliminadas del cuerpo en pocos minutos. Con el recubrimiento de
membrana, en cambio, pueden sobrevivir durante horas sin sufrir daño
alguno.
Tasciotti y su
grupo partieron de leucocitos (glóbulos blancos) metabólicamente
activos y desarrollaron un procedimiento para separar las membranas
celulares de las entrañas de las células. Al recubrir sus
nanopartículas con membranas intactas en su composición natural de
lípidos y proteínas, los investigadores crearon las primeras
nanopartículas portadoras de fármacos que aparentan ser células y
actúan como tales: los vectores leucocitos.