Nanopartículas magnéticas para monitorizar el desarrollo de un tumor

Las biopsias proporcionan información precisa para el diagnóstico del cáncer, pero solo ofrecen una imagen del estado del tumor en un momento determinado. La capacidad de monitorizar la evolución de un tumor en las semanas o meses posteriores a la biopsia, para seguir su desarrollo y respuesta a los tratamientos administrados, podría facilitar la detección de metástasis y permitir llevar a cabo terapias personalizadas.

Ahora, según un artículo publicado en nanotechweb.org, un equipo de investigación de Massachusetts ha desarrollado u dispositivo de diagnóstico implantable que hace precisamente eso. El dispositivo, que se podría insertar en el momento de la biopsia, es un implante cilíndrico de 5mm que contiene nanopartículas magnéticas recubiertas con anticuerpos específicos para el objetivo; y está hecho de polietileno, un material que se utiliza habitualmente en implantes ortopédicos.

Una membrana de policarbonato semipermeable permite que las moléculas objeto de análisis entren en el implante, manteniendo las nanopartículas magnéticas atrapadas en su interior. Una vez dentro del dispositivo, las moléculas se enlazan a la nanopartículas y hacen que se agrupen. Esas agrupaciones se pueden detectar, a continuación, con una resonancia magnética (IRM).

Los investigadores utilizaron con éxito el dispositivo para realizar un seguimiento de un marcador tumoral en ratones durante un mes. Para ello, trasplantaron tumores humanos a los ratones y, a continuación, monitorizaron los niveles de gonadotrofina coriónica humana, una hormona producida por las células tumorales.

Básicamente, consiste en llevar el laboratorio al interior del paciente, señaló Michael Cima, profesor de ingeniería y ciencias de los materiales del MIT.

En última instancia, estos implantes podrían proporcionar información en tiempo real para saber si un tumor está creciendo o disminuyendo de tamaño, y si hay metástasis o ésta está a punto de producirse. Los dispositivos se podrían modificar también para monitorizar agentes de quimioterapia, o para medir el pH o los niveles de oxígeno, revelando el metabolismo del tumor y la respuesta terapéutica.

Cima cree que un implante para controlar los niveles de pH podría salir al mercado en unos cuantos años, seguido de otros que realicen un seguimiento de sustancias químicas complejas, como hormonas o fármacos.

La investigación ha sido realizada por investigadores del MIT (Massachusetts Institute of Technology) y la Harvard-MIT Health Sciences and Technology, en Cambridge; y del Massachusetts General Hospital y el Tufts Medical Center de Boston.

Fuente: Nanotech Org