Las formas del dióxido de titanio a escala nanométrica pueden ser tóxicas para los organismos marinos

Los autores, de la Escuela de Bren, de un estudio publicado el 20 de enero en la revista PLoS ONE descubrieron que las nanopartículas de dióxido de titanio (TiO2) expuestas a la radiación ultravioleta (RUV) pueden ser tóxicas para los organismos marinos.

Los autores señalan que el dióxido de titanio a escala nanométrica es altamente reactivo a la luz solar y otras formas de radiación ultravioleta (RUV) y añaden que la propiedad del TiO2 para generar especies reactivas del oxígeno cuando se exponen a la RUV hace que sea útil en los recubrimientos antibacterianos y en la desinfección de las aguas residuales y, posiblemente, también valioso como agente anticancerígeno.

Según ellos, hasta ahora, ninguna investigación había demostrado que la fotoactividad causase la toxicidad medioambiental del TiO2 bajo niveles naturales de RUV.

“Los experimentos anteriores han sugerido que el dióxido de titanio no afecta a los organismos acuáticos, pero estos experimentos utilizaban iluminación artificial, que genera unos niveles mucho más bajos de radiación UV que la luz solar”, explica Miller. “En estos nuevos experimentos, nosotros utilizamos luces que simulan la luz del sol natural”.

Pero ahora, señalan los autores: “Hemos demostrado que unos niveles relativamente bajos de luz ultravioleta, que coinciden con los que se encuentran en la naturaleza, pueden inducir la toxicidad de las nanopartículas de dióxido de titanio para el fitoplancton marino, los productores primarios más importantes de la Tierra.

Fuente: Physorg