IBM logra avances muy prometedores para la nanoinformática

Imaginemos la posibilidad de almacenar unas 30.000 películas en un dispositivo del tamaño de un iPod. Según un artículo publicado esta semana por Reuters, científicos de IBM afirman estar cerca de algo similar tras haber averiguado cómo guiar átomos individuales de modo que puedan crear piezas para dispositivos de almacenamiento ultra pequeños.

Entender y manipular el comportamiento de los átomos es fundamental para aprovechar el poder de la nanotecnología. “Una de las propiedades más básicas que posee todo átomo es que se comporta como un pequeño imán”, señaló Cyrus Hirjibehedin, científico del Centro de Investigación Almaden de IBM establecido en San Jose, California. “Si logramos mantener esa orientación magnética estable en el tiempo, podremos utilizarla para almacenar información. Así es como funcionan los discos duros”.

“Lo que intentamos entender es cómo funciona esta propiedad fundamental para un solo átomo”, añadió.

Hirjibehedin y su colega Andreas Heinrich estudiaron esta propiedad, conocida como anisotropía magnética, en átomos individuales de hierro, utilizando un microscopio especial desarrollado en IBM. “Hemos logrado observar un átomo de hierro sobre una superficie de cobre y cambiar su orientación magnética”, señaló Heinrich.
Ahora, lo que buscan es un átomo que se mantenga estable con el paso del tiempo. “Tenemos algunas ideas, pero realmente no sabemos cuáles funcionarán”, señaló Hirjibehedin.

Mientras tanto, otros colegas de IBM en Zurich, Suiza, han descubierto un modo de manipular las moléculas para actuar a modo de switch, una función básica necesaria en la lógica computacional. Los investigadores estaban evaluando la vibración de un amolécula cuando observaron que ésta presentaba distintas habilidades de conmutación.
Según Heinrich, este descubrimiento es especialmente importante porque la acción de conmutación no altera la estructura de la molécula.

Los conmutadores (switches) utilizados en el interior de los chips informáticos funcionan como un interruptor de la luz, activando y desactivando el flujo de electrones que en última instancia contituyen los circuitos eléctricos de los procesadores.

Los conmutadores moleculares se podrían utilizar para almacenar información, pudiendo dar lugar a chips informáticos super diminutos y ultra rápidos.
Los dos descubrimientos, publicados en la revista Science, sentarán las bases de los futuros dispositivos, sobre los cuales los científicos de IBM no han querido especular.

Fuente: Reuters