El ascensor espacial más viable con nanotecnología

Ata una piedra al extremo de un lazo y hazlo girar sobre tu cabeza. Se mantendrá tirante mientras la roca gira. Ahora imagina un lazo de unos 100.000km de largo, anclado cerca del ecuador y con un peso en el otro extremo. La fuerza centrífuga de la rotación de la tierra hará que se comporte del mismo modo. El resultado es que no sólo tendrás la honda más grande del mundo, sino también una especie de ascensor hacia el espacio exterior.

La NASA está tan intrigada que ha invertido millones de dólares en una compatición de diseños de ascensores espaciales. La tercera celebración anual del concurso tendrá lugar en octubre, a las afueras de Salt Lake City; de momento, se han inscrito ya 22 equipos, la mayor parte de universidades.

El que un ascensor espacial sea factible se debe, hasta cierto punto, a los avances en nanotecnología, especialmente los relacionados con los nanotubos de carbono, que consisten en una especie de hilos a escala atómica con una resistencia a la tensión superior a la del acero, pero con mucho menos peso. Cuando estos nanotubos de carbono se enlazan entre sí alcanzan una resistencia inimaginable.

El lazo del ascensor propuesto tendría 76,2cm de ancho, pero tan solo el grosor de una hoja de papel. Wade Adams, investigador en naotecnología de la Universidad de Rice, afirma que los nanoingenieros ya han creado hilos con un 15% de la resistencia necesaria para el ascensor y continúan haciendo progresos. Los hilos de nanotubos existentes son ya el triple de resistentes que los hilos de Kevlar utilizados en los chalecos antibalas.

Fuente: Postbulletin