Baterías de tejidos con nanotubos

Utilizan nanotubos de carbono para fabricar baterías a partir de tejidos. Se han convertido tejidos normales de algodón y poliéster en baterías que conservan su flexibilidad.

Esta demostración constituye un impulso para el emergente campo de las «prendas electrónicas” en el que los dispositivos están integrados en la ropa y los textiles.

El enfoque, que se basa en sumergir los tejidos en una “tinta” de diminutos tubos de carbono, se demostró por primera vez el año pasado en papel de fotocopiadora.
La nueva aplicación a los tejidos se describe en la revista Nano Letters.

Según los investigadores: “Las prendas electrónicas representan una nueva clase de materiales en desarrollo […] que permiten muchas aplicaciones y diseños antes imposible con las tecnologías de la electrónica tradicional”.

Una serie de iniciativas de investigación en los últimos años han demostrado la posibilidad de desarrollar dispositivos electrónicos que se puede incorporar en superficies flexibles e incluso transparentes.

Sin embargo, la integración de la electrónica en los tejidos ha presentado desafíos distintos, especialmente en cuanto al desarrollo de enfoques que funcionen con tejidos normales.

Ahora, Yi Cui y su equipo de la Universidad de Stanford, en los EE.UU., han demostrado que su “tinta” hecha de nanotubos de carbono –cilindros de carbono con un diámetro de apenas unas mil millonésimas partes de un metro– puede servir como tinte para convertir fácil y económicamente una camiseta normal en una “camiseta electrónica”.

La idea es la misma que describen en su trabajo con papel normal, las fibras entrelazadas de los tejidos, al igual que las del papel, son especialmente apropiadas para absorber la tinta de nanotubos, manteniendo una conexión eléctrica en toda la superficie de una prenda.

La tela simplemente se sumerge en tinta de nanotubos y, a continuación, se presiona para disminuir su grosor e incluso eliminar el revestimiento.

El tejido mantiene sus propiedades aunque se estire o se doble. Incluso aclarar las muestras en agua y retorcerlas para escurrir el agua no cambia sus propiedades electrónicas.

“Nuestro enfoque es sencillo y barato, al mismo tiempo que produce un gran rendimiento”, señaló la profesora Cui para BBC News.

“Los tejidos y el papel son dos tecnologías con mil años de historia. Nosotros hemos combinado una ‘alta’ tecnología –la nanotecnología– con la tecnología tradicional para producir nuevas aplicaciones”.

El siguiente paso será combinar el enfoque con materiales que almacenen más energía, para crear baterías más útiles.

Fuente: BBC Technology