Anticuerpo artificial para llevar nanopartícuas a tumores

Los anticuerpos dirigidos al receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR, por sus siglas en inglés) han demostrado ser potentes fármacos anticancerígenos. Ahora, según un artículo publicado este mes en nanotechwire.com, un equipo de investigadores dirigido por el doctor Shuming Nie y la doctora Lily Yang, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Emory, junto con miembros del Emory-Georgia Tech Nanotechnology Center for Personalized and Predictive Oncology, pretende utilizar esta capacidad de dirección, utilizando un anticuerpo anti-EGFR modificado para llevar nanopartículas hasta las células tumorales.

En su trabajo, publicado en la revista Small, el equipo de Emory describe su uso de un anticuerpo de cadena sencilla para imitar las propiedades de apuntar a un tumor de un anticuerpo anti-EGFR estándar. Los anticuerpos estándar son biomoléculas de gran tamaño que incluyen dos pares de cadenas pépticas conocidas como cadenas ligeras y pesadas (es decir, dos ligeras y dos pesadas). Debido en parte a su gran tamaño, no es fácil trabajar con anticuerpos y, por el mismo motivo, a menudo tienen dificultades para acceder a las regiones más profundas de un tumor sólido. Para superar estos problemas, los investigadores construyeron un anticuerpo artificial que incluye porciones de una sola cadena pesada y una cadena ligera unidas entre sí.

El tamaño y peso de esta construcción es un 20% inferior al de un anticuerpo completo, pero conserva la capacidad que la molécula de mayor tamaño tiene para unirse a los EGFR.

Una vez desarrollado este anticuerpo artificial, los investigadores lo utilizaron como agente para atacar tumores con dos tipos de nanopartículas: los puntos cuánticos, que se pueden ver utilizando imágenes de fluorescencia; y las nanopartículas de óxido de hierro, que se pueden ver mediante instrumentos estándares de resonancia magnética (MRI). El equipo de Emory combinó el agente con las nanopartículas utilizando una novedosa tecnología de enlace desarrollada específicamente para este fin.

Con ambos tipos de nanopartículas unidas a los anticuerpos, los investigadores realizaron una serie de experimentos para determinar si estas construcciones a nanoescala llegarían hasta los tumores y si las células tumorales aceptarían los combos de nanopartículas y anticuerpos. Finalmente, al inyectar estos combos en ratones con tumores, las nanopartículas dirigidas se alojaron rápidamente en los tumores, mientras que las no dirigidas se acumularon principalmente en el hígado y el bazo. Las nanopartículas dirigidas también lograron acceder rápidamente al interior de las células tumorales, mientras que las no dirigidas no lo consiguieron. Las nanopartículas se pudieron observar utilizando tanto técnicas de fluorescencia como de MRI.

El trabajo ha sido detallado en el artículo titulado: “Single chain epidermal growth factor receptor antibody conjugated nanoparticles for in vivo tumor targeting and imaging”; en el sitio Web de la revista se puede consultar un resumen.

Fuente: Nanotech Wire