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Las parejas
entran en crisis. Y es lo más normal. Hay amores para toda la vida. Y hay
amores que se agotan, reviven o acaban, naciendo otros... Hoy socialmente es algo
aceptado y extendido a todos los estratos sociales, desde las Casas Reales hasta
las familias más pobres. 
Por
qué las crisis de las parejas.
Son muchas las razones y quizás
lo más importante es que no quede sentimiento de culpa ni rencores entre
los afectados tanto si la crisis de la pareja se resuelve favorablemente como
si acaba concluyendo con la ruptura de la pareja. Lo importante es la aceptación
del hecho en sí por la pareja y con la menor distorsión personal
por ambas partes. No obstante, nos referiremos a las razones más comunes
que desembocan en crisis de la pareja, resumidas en cinco grandes grupos:
1. Agotamiento de la relación por cansancio. En muchos casos el amor
inicial se va debilitando y soportando la carga de los problemas de la pareja
usuales del día a día. En esto casos, con y sin mediar otro problema
mayor, la convivencia en vez de fortalecer, debilita la relación. La crisis
estalla casi por un motivo anecdótico, pero en realidad lo significativo
es el estrés y cansancio acumulado convertido en apatía y desinterés.
Esta causa tiene su reflejo en el hecho de que la mayor parte de las separaciones
(36,5%) se producen después de los 20 años de convivencia matrimonial.
2. La existencia de una tercera persona. Otro de los motivos clásicos
es la existencia de un tercero que interfiere en la relación de la pareja,
bien provocando infidelidades o la crisis propiamente que desemboca en el fin
de la relación. Es unas de las causas mas frecuentes y comunes de las crisis
de pareja.
3. Conflicto de intereses. El conflicto de intereses de
la pareja puede venir provocado también por múltiples causas: razones
laborales, familiares (hijos), padres, enfermedad, inestabilidad, decisiones económico
financieras, etc. Algo que sólo o acumulado enfrenta a la pareja por lesionar
los intereses de alguna de las partes.
4. Diferencias sociales, educacionales,
culturales. Ocurre frecuentemente en parejas cuyos miembros son de distintos
países y culturas, lo que provoca grandes diferencias en las escalas de
valores, la educación, el estilo de vida, las exigencias de los ritos sociales,
etc.
5. Incompatibilidad de carácter. Es otra de la causas
clásicas. La forma de ser y el carácter, los gustos antagónicos
que pueden ir unidos a las diferencias culturales contempladas en el punto anterior,
desembocando en conflictos, puntos de vista contrapuestos, falta de comprensión
y de empatía, discusiones ácidas, descalificaciones, etc.
6. Desenamoramiento. Suele ser la consecuencia del conflicto que genera alguna
de las cinco razones anteriores, aunque algunas veces no viene asociado a nada,
sencillamente se produce. Esto es debido muchas veces al debilitamiento de la
atracción, un escaso interés sexual, entre otros factores.
7. Problemas muy diversos. hemos identificado unos 20
problemas de la pareja muy comunes y que constituyen de no buscar soluciones
causas de debilitamiento de la pareja y de potenciales crisis.
Las crisis
no necesariamente desembocan en ruptura, aunque ello ocurra muy frecuentemente.
Una vez en crisis, será el balance (amor, hijos, soledad...) que haga la
propia pareja lo que la llevará a la ruptura o al reencuentro.
Cómo
afrontar las crisis en las parejas
1. Sinceridad y valentía. Sinceridad con uno mismo a
la hora de recocer una situación y valentía a la hora de dar los
pasos adecuado. La crisis de una pareja es dolorosa y en ocasiones arrastra situaciones
muy complejas (hijos, vivienda, familiares, amigos, etc.).
2. Apoyo de
familiares y amigos (especialistas llegados el caso). Aparte de los difícil
de vivir estos momentos solo / sola, el concurso de familiares y amigos de confianza
puede aportar otros puntos de vista a la hora de considerar la crisis y su desarrollo.
Llegado el caso también es conveniente recurrir a especialistas en estos
temas que nos indiquen caminos y soluciones.
3. Profesionales en materias
familiares o dinerarias. En muchas ocasiones la perspectiva del problema suele
ser muy parcial en los casos de crisis y la toma de decisiones a corto plazo no
se concilia con los deseos a largo plazo. Por esta razón es conveniente
poner en manos de profesionales que nos garanticen que los pasos a dar son los
correctos.
4. Mantener la compostura y buena relación. Especialmente
si hay hijos por medio y su educación, sus sentimientos, etc. Aunque la
crisis provoque una dolorosa y tensa relación, debe procurarse mantener
un cierto equilibrio que nos lleve a desinflar situaciones de conflictividad que
hagan más difícil cualquier cuestión a resolver en el futuro
vinculada a temas de separación, hijos, etc.
5. Intentar reponer
la vida, sin las cargas de la relación concluida. Si la crisis concluye
en separación debe establecerse como meta prioritaria superar la crisis
personal. Una tendencia bastante frecuente es tender hacia la negatividad. Hay
que esforzarse en pensar
en positivo. Y eliminar cualquier hipoteca personal que venga derivada
de la relación concluida. Es entonces cuando pueden darse los pasos para
nuevamente buscar pareja.
Ver también: CONSEJOS
PAREJA | PROBLEMAS DE LA PAREJA | LA PAREJA IDEAL
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