viernes 16 de octubre de 2009

Información sobre el alcohol para adolescentes

El alcohol...

  • Afecta al cerebro: el consumo de alcohol conduce a una pérdida de coordinación, una pobre capacidad de criterio, lentitud de reflejos, visión distorsionada, lapsus de memoria e incluso desvanecimientos.
  • Afecta al cuerpo: el alcohol puede dañar todos los órganos del cuerpo. Es absorbido directamente por el torrente sanguíneo y puede aumentar el riesgo de varias enfermedades graves, incluido el cáncer.
  • Afecta al autocontrol: el alcohol abate nuestro sistema nervioso central, disminuye nuestras inhibiciones y afecta a nuestro juicio. El consumo de alcohol puede conducir a comportamientos arriesgados, como conducir cuando no estamos en condiciones de hacerlo o practicar sexo sin protección.
  • Puede matar: el consumo de grandes cantidades de alcohol con mucha rapidez puede causar un envenenamiento por alcohol, pudiendo conducir a un coma coma o incluso a la muerte. Beber alcohol y conducir también puede tener un resultado mortal.
  • Puede hacernos daño, incluso si no somos nosotros los que bebemos: estar con gente que está consumiendo alcohol aumenta nuestro riesgo de salir perjudicados, vernos envueltos en un accidente de tráfico o ser objeto de un acto violento. En última instancia, nos las tendremos que ver con gente que se encuentra mal, está fuera de sí o es incapaz de arreglárselas solo.
Antes de arriesgarse con el alcohol:
  • Conocer la Ley: en España es ilegal comprar alcohol si se tienen menos de 18 años.
  • Tener en cuenta que: una copa puede hacernos dar positivo en un test de alcoholemia.
  • Hay estudios que indican que más del 35% de los adultos con problemas de alcoholemia desarrollaron los síntomas (como el consumo desproporcionado de alcohol) a los 19 años.
  • Conocer los riesgos: el alcohol es una droga y su mezcla con otras drogas puede ser muy peligroso. El consumo de alcohol y acetaminofén –un ingrediente habitual en los antipiréticos y calmantes que se venden sin receta– puede dañar el hígado. El alcohol mezclado con otras drogas o fármacos puede causar nauseas, vómitos, desvanecimientos, problemas cardíacos y dificultad para respirar3. La mezcla de alcohol y fármacos puede conducir también a un coma o a la muerte
  • Conocer nuestros límites: el alcohol es un depresivo, porque reduce la actividad cerebral. Si estamos deprimidos o tristes antes d emepezar a beber, el alcohol puede hacernos sentir peor.
Reconocer los síntomas de una persona con problemas con el alcohol:

¿Cómo saber si un amigo tiene un problema con el alcohol? En ocasiones es difícil saberlo, pero hay signos que podemos buscar. Si nuestro amigo tiene al menos uno de los siguientes signos de advertencia, podría tener un problema con el alcohol:
  • Se emborracha con frecuencia
  • Miente sobre cuánto alcohol consume
  • Cree que el alcohol es necesario para divertirse
  • Tiene resaca con frecuencia
  • Se siente agotado, deprimido o incluso tiene delirios suicidas
  • Tiene lagunas: al día siguiente no recuerda algunas de las cosas que hizo mientras estaba borracho
Preguntas frecuentes sobre el alcohol:

¿Son la cerveza y el vino más "seguras" que otras bebidas alcohólicas?
No. Una botella de cerveza de 36cl o una copa de vino de 150ml (alrededor de media taza) contiene tanto alcohol como un chupito de otras bebidas alcohólicas más fuertes. El alcohol puede emborracharnos y causarnos problemas independientemente de cómo lo consumamos.

¿Por qué los jóvenes no pueden beber si sus padres pueden?
El cerebro y le cuerpo de los adolescentes todavía están en desarrollo; el consumo de alcohol puede originar problemas de aprendizaje o conducir a un alcoholismo en edad adulta5. Las personas que empiezan a beber a los 15 años tienen más probabilidades de llegar a ser alcohólicos que los que empiezan a beber después de los 206.

¿Cómo decir que no al alcohol? Tengo miedo de no encajar.
Decir que no es mucho más fácil de lo que pensamos. Probar con: "No gracias", "No bebo", "No me apetece" o simplemente "No me interesa". No hay que olvidar que, según las estadísticas, la mayoría de los adolescentes no beben alcohol.

Ver también: Adolescentes y Alcohol

Fuente: US Department of Health

Google
 

posted by Euroresidentes at 14:28 0 comments

jueves 10 de septiembre de 2009

Preparar a nuestros hijos para ir a la Universidad

Cuando llega el momento de entrar en la universidad, tanto hijos como padres vivirán nuevos retos y experiencias y un cierto ajuste en la vida familiar. En España la mayoría de alumnos universitarios siguen sus estudios en la Universidad mas cercana, y el reajuste es menor. Pero un porcentaje importante (mucho mayor en otros países) deciden cursar una carrera en otra ciudad y supone su primer paso hacia la independización. Por primera vez se van de casa, y aunque volverán en vacaciones, en realidad avanzan inexorablemente hacia la vida adulta, con actividades y amigos que por primera vez los padres desconocemos por completo.

Hay varias cosas que podemos hacer para ayudarles a nuestros hijos en esa transición:
  • Demostrar una actitud positiva: Por mucha pena que podamos sentir ante el llamado síndrome del nido vacío, es importante mantener una actitud positiva ante este gran paso que van a dar, porque esto les dará la confianza y seguridad para darlo sin mirar atrás. Aunque algún comentario sobre la añoranza es inevitable, es importante ahorrar los momentos de excesiva emotividad para cuando estemos solos o entre amigos, y ante nuestros hijos mantener una actitud extraordinariamente positiva y entusiasta sobre esta nueva etapa de su vida. Busca algunas frases motivadoras que transmitan seguridad.

  • Ofrecer ayuda práctica: A pesar de tomar un paso hacia ser un adulto, en realidad la mayoría de estudiantes que empiezan una carrera tienen 17 o 18 años y son todavía adolescentes con todo lo que conlleva serlo. Muchos de ellos no saben organizarse de todo bien, y durante los días antes de partir para ellos sin duda lo mas importante será despedirse de sus amigos, y para nada preparar con esmero su entrada en la universidad. En este sentido podemos ser una ayuda importante, desde ayudarles con las listas de cosas que se vayan a llevar, asegurarnos que su documentación está completamente al día, ayudarles con el papeleo de matrícula, colegio mayor u otro alojamiento etc. etc. Y también, si es posible y cuando llegue la fecha para irse, acompañarles a su nueva residencia.

  • Hablar sobre el dinero. Por primera vez un estudiante universitario de primer curso tiene que llevar una economía personal. Independientemente de que trabajen a tiempo parcial, reciban una beca o dependan totalmente de nosotros económicamente, deben aprender a ajustarse a un presupuesto y aprender a vivir dentro de los margenes de este. Es aconsejable sentarse con ellos, hacer una lista de todos los gastos previsibles (alquiler, comida, ropa, materiales de estudio, transporte, ocio...) y diseñar un presupuesto semanal o mensual. Si van a vivir en un piso, es el momento de enseñarles unas cuantas recetas baratas y en general dar consejos para que aprendan a "estirar" el dinero, algo que probablemente no hayan tenido que hacer nunca hasta la fecha. Si aprenden desde el principio, es una habilidad que les durará toda la vida.

  • Hablar sobre la autodisciplina. Sin ningún tipo de control externo y con toda la emoción de llegar a un sitio nuevo y conocer a muchísima gente nueva, existe el riesgo que dejen de lado las tareas académicas. Hay que enseñarles a gestionar el tiempo, de modo que utilicen parte del tiempo para estudiar y todavía les quede tiempo para disfrutar del placer que proporciona la libertad. Esto es muy importante, sobre todo al principio, porque si empiezan a apostar por el ocio en detrimento de sus estudios, correrán el riesgo de entrar en el temible círculo de exámenes suspendidos y eternamente repetidos. Ahora por primera vez tendrán que realizar tareas y deberes sin ninguna otra autoridad que la suya, por lo que deben comprender muy bien la importancia de ser responsable.

  • Proporcionar ayuda emocional: Es posible que se muestren impacientes por irse pero, en muchos casos, bajo esta fachada de braviduría habrá cierta falta de confianza e inseguridad ¿Obtendré unos buenos resultados académicos? ¿Encajaré? ¿Y si no me gusta el sitio? ¿Perderé mis amigos de siempre? ¿Podré seguir practicando el deporte u la afición que me encanta? ..... Podemos ayudar a paliar estos inevitables sentimientos de inseguridad, reafirmando sus cualidades y potenciando su confianza. Los alumnos de primer cursos no son todavía adultos y aunque no lo muestren abiertamente, están llenos de las típicas inseguridades de los adolescentes. Conviene recordarles que habrá momentos difíciles en las primeras semanas de adaptación, pero que dentro de un par de meses lo más probable es que ya ni se acuerden de que en algún momento estuvieron preocupados.
Y para cuando ya se hayan ido.....
  • Mantener el contacto pero sin agobiar: Las primeras semanas serán claves para su adaptación en el nuevo entorno, así que lo mejor es tomar nota de esta nueva situación, mantener el contacto mediante correo electrónico, llamadas o sms, pero procurar no organizar visitas o similares hasta que sus hijos lo sugieran. Son sus primeros pasos hacia ser un adulto independiente, y deben tomarlos solos.

  • Preguntar por sus estudios: A veces ocurre que una vez estén estudiando la carrera que han elegido, se dan cuenta que tienen dudas sobre si realmente quieren pasar un mínimo de cuatro años estudiando precisamente esta. Estas dudas son muy frecuentes, sobre todo al principio de una carrera, y muchas veces desaparecen a lo largo del curso. Es importante recordarles a nuestros hijos que puedan recurrir a la ayuda de sus profesores, tutores u otros servicios universitarios para plantear sus dudas y resolver su dilema. Lo importante es buscar soluciones y evitar que el problema se convierta en otro mayor.
Algunas ideas recogidas de aquí.

Google
 

posted by Euroresidentes at 12:28 0 comments

jueves 23 de julio de 2009

Problemas de peso en adolescentes

Hay una creciente epidemia de obesidad entre niños y adolescentes, y las investigaciones indican que los niños con sobrepeso son más propensos a padecer de sobrepeso en la edad adulta, incrementando su riesgo de padecer diversos problemas de salud, como colesterol alto, tensión arterial alta y diabetes. A continuación, se indican algunos consejos para ayudar a los niños y, especialmente a los adolescentes a desarrollar unos hábitos saludables que les permitan mantenerse en un peso sano el resto de su vida:

1. Hacer más ejercicio: Esto implica también reducir el tiempo que se pasa viendo la televisión, jugando a videojuegos o navegando por Internet. El mejor modo de conseguir que los niños se mantengan activos es encontrar actividades físicas que les diviertan. Bailar, pasear con la familia o los amigos, practicar yoga o artes marciales, nadar o andar en bicicleta. También se pueden hacer pesas 2 - 3 veces por semana. El levantamiento de pesas ayuda a los músculos a quemar calorías y no atrofiará el crecimiento. El monitor del gimnasio puede orientar al adolescente sobre las máquinas de entrenamiento. Los niños y adolescentes también pueden empezar en casa bajo supervisión, con mancuernas ligeras, pesas de tobillo ajustables (con calcetines gruesos) y una silla.

2. Eliminar las bebidas dulces: No solo los refrescos, otras bebidas azucaradas como bebidas isotónicas e incluso el zumo pueden contribuir a un aumento de peso y se deberían eliminar si es posible. Hay pruebas sólidas que relacionan el consumo de refrescos con la obesidad y la diabetes. Hacen que el azúcar suba y baje con mucha rapidez, causando aumentos repentinos de insulina. El azúcar, la fructosa y la isoglucosa (jarabe de maíz rico en fructosa) disueltos en agua pasan tan rápido por el estómago que el hambre no desaparece. Los edulcorantes artificiales también pueden estimular el apetito. Beber agua, té verde u otras infusiones (no azucaradas).

3. Limitar el azúcar (y los alimentos que se comportan como el azúcar): Esto incluye el pan, las galletas, los donuts, las tartas, las tortitas, las patatillas, las patatas asadas y el puré de patata, las patatas fritas y el arroz blanco. Las partículas de alimentos diminutas no frenan muy bien el hambre. Optar por alimentos como las judías, los guisantes, las lentejas, los cereales integrales y, en general, todos los vegetales, salvo las patatas. Las frutas de bajo índice glucémico, especialmente las bayas, son buenas, pero se debe limitar el consumo de frutas tropicales como los plátanos, los mangos o la piña, y de las frutas desecadas, ya que tienen un contenido más elevado de azúcar. Añadir vinagre a las comidas también ralentiza la digestión, lo que ayuda a la respuesta de insulina. Los adolescentes son especialmente propensos a recurrir a sitios de comida rápida con sus amigos. No es aconsejable prohibir estas salidas, porque solo creará conflicto, pero sí es aconsejable hablar sobre las distintas opciones disponibles en los sitios donde frecuentan y el valor nutricional y calorico de cada una.

4. Nunca saltarse las comidas: Comer con más frecuencia, tomando aperitivos y comidas más pequeñas. Los frutos secos y las semillas, preferiblemente crudos, constituyen un fantástico aperitivo. Puesto que son ricos en minerales, vitaminas y grasas saludables, los frutos secos también ayudan a los dientes a combatir la caries (cambiando el equilibrio ácido de la boca durante unos 40 minutos).

5. Prestar más atención al tipo de grasas consumidas: Comer grasas más saludables, especialmente ácidos grasos largos omega-3 como el DHA y el EPA. Estos se encuentran en alimentos como el salmón salvaje y las sardinas, y en los suplementos de aceite de pescado. Los ácidos grasos cortos omega-3 se encuentran en las semillas de lino y las nueces. Los aceites monoinsaturados presentes en los frutos secos al natural y en semillas, aguacates y el aceite de oliva o de canola son saludables y no aumentan el colesterol. Procurar limitar el consumo de grasas saturadas y evitar los aceites vegetales hidrogenados, que suelen estar presentes en las margarinas, la manteca, la leche en polvo, la comida rápida, las palomitas de maíz para microondas, los fideos ramen, la repostería industrial y otros alimentos procesados.

6. Dormir mejor: Los investigadores relacionan la falta de suelo con las ansias de grasa y carbohidratos y con la obesidad. La obesidad también contribuye a un mal descanso a la hora de dormir, ya que puede dificultar físicamente la respiración. Para mejorar la calida del sueño, despertarse a la misma hora todas las mañanas, utilizar la cama solo para dormir, evitar la cafeína, hacer más ejercicio e intentar reducir el estrés. Evitar tener televisión, ordenador y el teléfono móvil en la habitación en el caso de los más jóvenes, y controlar la hora de apagar los aparatos y dormirse en el caso de los adolescentes mas mayores .

7. Encontrar un modo de reducir el estrés: Relajarse respirando profundamente, con meditación o haciendo ejercicio. Estar bajo estrés incrementa los niveles de cortisol, lo que contribuye a la acumulación de grasa abdominal, en la zona de la barriga. Con el paso de los años, una cintura mayor que las caderas (forma de “manzana” en lugar de “pera”) incrementa el riesgo de diabetes, infarto y algunos cánceres.

8. Reducir el consumo de sal: Evitar añadir sal a la comida o tomar carnes saladas como jamón, salchichas, bacon, embutidos y fiambres y perritos calientes. La sal está relacionada con muchos problemas de salud incluida la tensión arterial alta, la pérdida de calcio y los cálculos renales. Las papilas gustativas se acostumbrarán a una menor presencia de sal en apenas tres días.

9. Incrementar el consumo de proteínas vegetales: Los frutos secos, las semillas, las judías, los guisantes, las lentejas y los alimentos de soja como el tofu, el tempeh o los batidos de soja y las judías edamame son buenas fuentes de proteínas. Un exceso de proteínas animales puede ser duro de manejar para los riñones. Los niños en crecimiento y las adolescentes pueden necesitar tomar hierro (en forma de multivitamina que contenga hierro) si toman menos de cinco raciones a la semana de pescado, pollo o carne.

10. Obtener un respaldo nutricional mediante suplementos: Algunos pueden experimentar un ansia por seguir comiendo hasta que hayan consumido una cantidad suficiente de ciertas vitaminas o minerales; esto puede contribuir a comer en exceso. Elegir una multivitamina completa que garantice que el niño o adolescente recibe todos los nutrientes que necesita para un óptimo crecimiento y bienestar. Asegurarnos de que la multivitamina contiene ácido fólico, vitamina B6 y cromo. Las personas con sobrepeso parecen incrementar su peso más lentamente con el paso de los años cuando toman uno o más de estos nutrientes. El ácido fólico y la vitamina B6 (al igual que la vitamina B12) son especialmente importantes para reducir los niveles de homocisteína, cuyo exceso está asociado a muchos problemas de salud. El cromo ayuda a la insulina a llevar la glucosa al interior d elas células y puede ayudar a equilibrar el azúcar en sangre.

La vitamina D o vitamina del sol es un nutriente importante que hay que tener en cuenta cuando se trata de controlar el peso. Puesto que la vitamina D es soluble en grasa y se acumula en las grasas, está menos disponible para los que padecen de sobrepeso. Por ello, las personas con sobrepeso son más propensas a presentar una deficiencia de esta vitamina. La deficiencia de vitamina D se ha relacionado con la diabetes, además de otros muchos problemas de salud, y los niños que tienen una deficiencia de esta vitamina pueden tener un mayor riesgo de padecer de enfermedades crónicas en etapas posteriores de su vida. Investigaciones recientes han mostrado que una vitamina D insuficiente puede provocar un aumento de peso y un resarrollo repentino en las chicas durante la pubertad. (Kremer et al. Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism. 2008; DOI: 10.1210/jc.2008-1575).

Sin suficiente vitamina D, no se puede absorber el calcio de los alimentos o suplementos. Las necesidades diarias de calcio aumentan de 800mg a unos 1.300mg a los 9-10 años de edad. Y las chicas (10-20 años de edad) necesitan fortalecer sus huesos. El calcio también podría desempeñar un papel en el control del peso.

Los niños con sobrepeso no solo tienen un riesgo mayor de padecer de sobrepeso en edad adulta, sino que además aumenta su riesgo de padecer numerosos problemas de salud tanto a corto como a largo plazo. Debemos ayudar a nuestros hijos o nietos a adquirir unos hábitos saludables ahora para que puedan disfrutar de buena salud el resto de su vida.

Fuente: Stop ageing now

Google
 

posted by Euroresidentes at 9:32 0 comments

jueves 16 de julio de 2009

Resolver problemas de comunicación con los adolescentes

Cómo resolver los problemas de comunicación con los adolescentes

Según Suzie Hayman, consejera familiar titulada y autora de un nuevo libro, Teach Yourself Parenting Your Teenager, afirma que mientras que los niños se comportan como perros, los adolescentes lo hacen como gatos: “Alimentamos a nuestra mascota, la entrenamos y la dirigimos. Pone su cabeza su nuestro regazo y nos mira como si fuéramos un cuadro de Rembrandt; entra corriendo con entusiasmo cuando la llamamos. Luego, alrededor de los 13 años, nuestro pequeño y adorable cachorro se convierte en un enorme gato viejo”.

Lo que antes funcionaba ahora produce el efecto contrario. Lo llamamos y se aleja corriendo; le decimos que se siente y salta sobre el mostrador. La clave, según Hayman, está en tratar a nuestros hijos como gatos. Darles de comer y dejar que sean ellos quienes vengan a nosotros. Recordar que los adolescentes también necesitan nuestra ayuda y afecto, pero según sus condiciones. La negociación también es fundamental para tener una buena relación.

Principales consejos:

1. Estar atentos a nuestros hijos, mostrándoles que nos importan, y estar preparado para tener que fijar ciertos límites, pero siempre confiando en ellos, sin interferir ni intentar controlarlos.

2. Elegir las batallas. Decidir en qué temas debemos mantenernos firmes, cuáles negociar y en cuáles ceder.

3. Intentar entender por qué nuestro hijo se está comportando mal. ¿Ha discutido con sus amigos? ¿Tiene miedo de algún cambio físico o emocional? Intentar hablar con él sobre lo que ha originado su mal comportamiento.

4. Puede que lo que nos digan no haga daño, pero debemos intentar no tomárnoslo como algo personal.

5. Por muy enfadados que estemos, debemos recordar que lo que nos molesta es lo que hacen, no ellos.

6. Recordar nuestros propios días de adolescente y cómo discutíamos con nuestros padres.

7. Los jóvenes suelen llegar a la adolescencia en el momento en que sus padres están atravesando la crisis de los cuarenta. Los conflictos suelen surgir como consecuencia de la ansiedad de los padres por propios problemas, no por los de los hijos.

8. Aceptar que nuestros hijos no pueden vivir nuestra vida y cumplir nuestras ambiciones.

9. Tener un hijo adolescente es duro, por lo que nos debemos tomar nuestro tiempo para recargar fuerzas.

10. Si nuestros temores sobre sexo y consumo de drogas y alcohol están justificados, buscar ayuda profesional, pero a menudo son más palabrerías que comportamientos reales.

Fuente: The Times Women

Google
 

posted by Euroresidentes at 10:03 0 comments

jueves 11 de junio de 2009

Obesidad en adolescentes

Se relaciona el problema de obesidad en los niños adolescentes con sus hábitos de sueño, uso de tecnología y el consumo de cafeína

Según un trabajo de investigación que se presentará el 9 de junio en “Sleep 2009”, el XXIII Encuentro Anual de las Associated Professional Sleep Societies, la obesidad en adolescentes está asociada con dormir menos. La redución del sueño podría estar relacionada con un consumo más elevado de cafeína, more horas de uso de las tecnologías y un aumento de los síntomas de trastornos del sueño (como los ronquidos).

Los resultados indican que los niños que durmieron menos consumieron más cafeína y pasaron más tiempo delante de una pantalla (viendo la televisión, navegando por Internet, utilizando el ordenador o jugando a videojuegos). Un índice de masa corporal (IMC) más elevado se asoció también con menos tiempo de sueño. Más horas delante de una pantalla se asociaron también con un consumo más elevado de cafeína.
Según la autora principal del estudio, la doctora Amy Drescher, de la Universidad de Arizona, en Tucson, hay muchos motivos por los que los niños engordan y la falta de sueño es solo uno de ellos.

"Los chicos realizan ejercicios y actividades recreativas bastante más enérgicas que las chicas", señaló Drescher. "La conexión entre el sueño y la obesidad no siempre se ve debido a que factores como el ejercicio pueden mantener el peso a raya".

El estudio recopiló datos de 320 niños, quienes completaron unos cuestionarios alimentarios y de actividad física detallados. Se utilizaron análisis de correlación y de regresión para estudiar las relaciones existentes entre la dieta, la actividad física y las horas que los participantes afirmaron pasar delante de la pantalla y durmiendo. La edad media del grupo de muestra era de 13,3 años; el 51,8% de los participantes eran del sexo masculino, el 65% eran de raza blanca y el 35% hispanos.

Unas horas de sueño insuficientes, en combinación con un aumento en el consumo de cafeína y en las horas pasadas ante una pantalla electrónica, pueden tener unas consecuencias negativas en la salud, el bienestar psicosocial y el rendimiento académico de los adolescentes.

Título del abstract: “Associations Between Sleep, and Dietary, Exercise and Electronic Screen Habits of Adolescents in the Tucson Children's Assessment of Sleep Apnea (TuCASA) study”.

Fuente: Science Daily

Google
 

posted by Euroresidentes at 9:13 0 comments

lunes 8 de junio de 2009

Relación entre alimentación y salud mental en los adolescentes

Según los resultados de una investigación llevada a cabo por científicos australianos, los adolescentes que consumen gran cantidad de fruta y vegetales tienen menos problemas de salud mental y los que recurren a la comida basura, mas.

El estudio realizado por investigadores del Telethon Institute for Child Health Research, en Perth, en el que participaron más de 1.600 jóvenes australianos de 14 años de edad, se basó en registros alimentarios y listas de control de comportamiento; los resultados sugieren la existencia de una relación entre las dietas de estilo occidental y los problemas de salud mental de los adolescentes.

Los adolescentes forman parte del Raine Cohort Study (estudo de cohorte Raine) un proyecto de investigación en curso que se inició en 1989 hasta 1991.

2.900 madres se inscribieron durante su período de embarazo y, durante los últimos 18 años, ellas y sus hijos han seguido participando en el proyecto, proporcionando a los científicos información sobre su entorno, desarrollo y salud.

Esta información se ha convertido en un recurso único y valioso que permite a los científicos investigar un amplio abanico de áreas de la salud. Según la autora de este último estudio, la Dra. Wendy Oddy, su análisis indica la existencia de una asociación entre unos niveles más elevados de problemas emocionales y de comportamiento y una dieta más orientada al estilo occidental, rica en comidas para llevar, carnes rojas, productos de confitería, refrescos, pan blanco y cereales sin refinar.

La Dra. Oddy, líder de los estudios en Nutrición del Instituto, afirma que sus resultados también indican que estos problemas eran menos frecuentes en adolescentes con un estilo de alimentación más saludable, concretamente los que tomaban más fruta y vegetales; y añade que esto sugiere que mejorar su dieta en general podría reducir los elevados índices de problemas de salud mental entre la gente joven.

Para el estudio se evaluó el consumo de alimentos de los participantes mediante un cuestionario de frecuencia alimentaria de 212 elementos y se utilizó la Child Behaviour Checklist (lista de control de comportamiento infantil) para evaluar los problemas de salud mental interiorizados, como el comportamiento retraído o deprimido, y los exteriorizados, como la delincuencia o los comportamientos agresivos.

Según la Dra. Oddy, los estudios previos han mostrado que cabe esperar que uno de cada cinco niños desarrolle alguna forma de problema de salud mental al llegar a la edad adulta, y el 50% de todos los problemas de salud mental en adultos se desarrolla durante la adolescencia.

La investigación se ha publicado en línea en la revista Preventive Medicine.

Fuente: Medical Net

Google
 

posted by Euroresidentes at 11:11 0 comments

lunes 25 de mayo de 2009

Ayudar a los hijos adolescentes con los deberes

Ayudar a los estudiantes de educación media con sus deberes puede no ser el mejor modo de que alcancen el cuadro de honor. Según una nueva investigación, decirles lo importante que es el rendimiento académico para sus futuras perspectivas profesionales y proporcionarles estrategias específicas de estudio y aprendizaje podría ser la solución.

Según la investigadora Nancy E. Hill, de la Universidad de Harvard, lo que este grupo de edad necesita para destacar en la escuela es que le inculquen el valor de la educación y le enseñen a relacionar el trabajo escolar con sus objetivos de futuro, en lugar de que sus padres les ayuden con los deberes o se pasen por la escuela. La Dra. Hill analizó 50 estudios en los que participaron más de 50.000 estudiantes durante un período de 26 años. El objeto de su análisis era observar qué tipo de implicación por parte de los padres ayudaba a mejorar los logros académicos de sus hijos.

Esta etapa es en la que "las notas y el interés por el colegio decaen", señaló Hill. "Al entrar en la pubertad, salir con los amigos, querer alejarse de los padres y anhelar poder tomar sus propias decisiones está por encima de escuchar a los padres y estudiar".

Pero la adolescencia también es la época en la que empiezan a desarrollar habilidades de pensamiento analítico, resolución de problemas, planificación y toma de decisiones, añadió Hill. A esta edad, "los jóvenes empiezan a interiorizar objetivos, creencias y motivaciones y los utilizan para tomar decisiones. Aunque pueden querer tomar sus propias decisiones, necesitan asesoramiento de los padres para establecer una relación entre la escuela y sus futuras aspiraciones profesionales".

Este tipo de implicación parental funciona en los estudiantes de estas edades debido a que no depende de la relación con el profesor, como en la etapa de primaria. En la etapa de educación media, los jóvenes tienen diferentes profesores para cada asignatura, por lo que es más difícil para los padres establecer una relación con estos, así como influenciar a sus hijos a través de sus profesores, señaló Hill.

La implicación de los padres en los eventos escolares todavía tiene un efecto positivo sobre los logros de los adolescentes, añadió Hill, pero no tanto como el que los padres transmitan a sus hijos la importancia del rendimiento académico, relacionando los objetivos educativos con las aspiraciones profesionales y hablando sobre estrategias de aprendizaje.

Ayudarles con los deberes produce resultados variados. Algunos estudiantes sintieron que sus padres estaban interfiriendo en su independencia o presionándolos demasiado; a otros, la ayuda de sus padres les confundió debido a que no utilizaban las mismas estrategias que sus profesores; un último grupo sintió que sus padres les ayudaban a completar o entender sus deberes, señalaron Hill y la coautora del estudio Diana F. Tyson, de la Universidad de Duke.

Otra posible explicación para los resultados negativos relacionados con los deberes, señaló Hill, es que "esos estudiantes que necesitaron ayuda con sus deberes ya lo estaban haciendo mal en la escuela y esto se pudo ver reflejado en unos niveles de logros más bajos".

El estudio no excluyó influencias étnicas o socioeconómicas. Los resultados no mostraron diferencias entre blancos y negros en cuanto a los tipos de implicación parental que influyeron en sus logros, pero las mismas intervenciones no tienen por qué producir necesariamente los mismos resultados para los hispanos y asiáticos americanos. Algunos de los estudios mostraron que la implicación parental tenía diferentes significados en los diferentes grupos étnicos, lo cual se podría deber a las diferencias de recursos económicos.

"La falta de orientación es el principal motivo por el que estudiantes con capacidades académicas no lleguen al college", señaló Hill. "Transmitir el valor de la educación a estos estudiantes y proporcionarles asesoramiento curricular, les ayuda a planear sus objetivos a largo plazo".

Fuente: Science Daily

Google
 

posted by Euroresidentes at 13:12 0 comments