Los siete
santos fundadores de la Orden de los Servitas de la Virgen María eran amigos comerciantes en Florencia, Italia; sus nombres eran:
Alejo, Amadeo, Hugo, Benito, Bartolomé, Gerardino y Juan.
Eran devotos de la Virgen María, abandonan sus trabajos, venden
sus negocios y reparten sus ganancias entre los pobres para retirarse al Monte
Senario a orar y realizar penitencia. Todos se ordenan sacerdotes, menos Alejo
que quedo como hermano. Adoptaron como reglamento de su Asociación la Regla
de San Agustín.
Como otras ordenes de la segunda mitad de la Edad
Media, la Orden de los Servitas no cuenta con veracidad escrita de su desempeño;
existen dos listas con nombres de sus fundadores y estos no concuerdan entre ambas.
Algunos justifican el hecho en decir que una de las lista tienen los nombres religiosos
de los santos. Lo cierto es que la orden eremitita nació en Italia bajo
la Regla de San Agustín, en cuanto a sus fundadores la historia se complica.
La fundación de la Orden de los Servitas de la Virgen María
se celebra el 17 de febrero. |