Un
antiguo palacete, situado en el número 25 de la madrileña calle
Covarrubias, hace las labores de sede de la Fundación Operística
de Navarra, de oficinas del Grupo Operístico de Madrid y también
de restaurante.
Si lo que buscas es un sitio original, es uno de los
restaurantes más recomendables que conozco, La comida es bastante buena
pero tiene una cosa que pocos otros tienen: los camareros son cantantes de ópera
del conservatorio y entre plato y plato, se ponen a cantar o a tocar el piano
haciendo que la cena sea especialísima... Cantan muy bien.
Platos
del norte, de influencia navarra. Cambian la carta cada tres meses según
la temporada. Aseguran que sus productos son de Navarra, son orgánicos
y proceden de las huertas y caseríos de Navarra. Tienen dos fórmulas
recomendables: el buffet asistido y el menu de degustación. También
tienen una sabrosa repostería casera.
Apúntelo en su agenda
para ocasiones muy especiales.
Recientemente el Restaurante se ha visto
envuelto en una polémica que ha saltado a todos los medios de comunicación,
al no permitir celebrar una celebración gay.