Es la primera de las singladuras en solitario (la otra es Urretxu en el Zoco
de Pozuelo) a cargo de Iñigo Pérez, quien deja fuera jefe de cocina
de El Amparo. Uniendo sueños y realidades gastronómicas con Apolinar
Amador, proponiendo una carta muy atractiva que responde a las expectativas.
Materia
prima de incuestionable calidad, trata con imaginación, mezclando sabores
y texturas con un resultado óptimo. Conseguida carta de vinos. Servicio
atento y profesional. Precios ajustados. Incrementa calificación. |