Un punto cuántico
es una estructura cristalina a nanoescala que puede transformar la luz. El punto
cuántico se considera que tiene una mayor flexibilidad que otros materiales
fluorescentes, lo que lo hace apropiado para utilizarlo en construcciones a nanoescala
de aplicaciones computacionales donde la luz es utilizada para procesar la información.
Los puntos cuánticos están hechos de una variedad de diferentes
componentes, tales como cadmio selenio (cadmium selenide). La firma Quantum
Dots Corp controla un número de patentes para la producción
de puntos cuánticos (quantum dots). El punto cuántico
(Quantum dot) es llamado en ocasiones transistor de un solo electrón
(single-electron-transistor), bit cuántico (quantum bit),
o "qubit"; se podría definir como una partícula
de materia tan pequeña que la adición de un único electrón
produce cambios en sus propiedades. El atributo cuántico sirve para
recordar que el comportamiento del electrón en tales estructuras debe ser
descrito en términos de la teoría cuántica. Los átomos
son ejemplos de puntos cuánticos. Estructuras hechas de unos pocos cientos
de átomos también son puntos cuánticos (cadmium selenideo,
nanocristales de gallium arsenide, clusters), por sus características
se trabaja a a escala nanométrica. La presencia e un único electrón
en tales estructuras puede ser utilizada para almacenar información (esta
es la explicación de unos de los nombres alternativos: qubits). |