Nanobuzz
o Nanohype son dos términos que son utilizados en el mundo anglosajón
para definir el triunfalismo y la burbuja que rodea determinados ámbitos
de la nanotecnología que pecan de escaso realismo. De un punto de vista
de la nanotecnología y la nanociencia muchas de las noticias difundidas
en este sector son lejanas a las posibilidades que se derivan de su actual estadio
de esta disciplina. En muchos casos esta "nano- excitación" se
traslada y prevalece en las presentaciones divulgativas y en ciertos artículos,
discursos o declaraciones públicas. El prestigioso The Economist
señala a los nano-entusiastas como responsables de la generación
de elevadas expectativas económicas y de búsqueda de beneficios
poco realistas. Hasta la fecha la llamada "nanobuzz" ha atraído
cuantiosas inversiones hacia compañías que aparentemente tratan
con avanzadas aplicaciones de nanotecnología. Quizás no se
toma en suficiente consideración que, hoy por hoy, la nanociencia no es
nada más que la combinación de varias disciplinas científicas
que incluyen a la Física, la Química, la Biología, y posiblemente
la Medicina. Por consiguiente, la nanociencia no sería, estrictamente,
una nueva materia científica en sí misma. Existen colectivos de
científicos que dudan de que algunos de sus pronósticos y expectativas
pueden verse cumplidas, incluso a medio o largo plazo. En el lado positivo,
esta "nano -hype" o nano- excitación está generando recursos
que están favoreciendo avances y nuevas vías que hace escasas fechas
serían consideradas de ciencia -ficción. |