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RELATOS COMPLETOS
Los estudiosos que deseen profundizar
en la obra de Virginia Woolf, deberán pasar
por los Relatos Completos, pues abarcan toda la trayectoria
literaria de la autora. Y leerlos cronológicamente,
como nos los presentan las últimas ediciones
en las que se incluyen ya los relatos inéditos,
nos permite conocer tanto la asombrosa evolución
de la escritora, como su gran talento. Su deseo, como
ya hemos apuntado, era "renovar la novela y captar
multitud de cosas en la fugacidad del presente, de
abarcar el todo y modelar infinitas formas extrañas",
decía en una de sus cartas. En otra, comenta
"lo terriblemente torpe y abrumadora" que
era la novela al uso, y volvió a incidir: "Me
atrevería a decir que deberíamos inventar
alguna forma enteramente nueva. En cualquier caso,
es muy divertido intentarlo con piezas breves".
Y porque experimentó con diferentes técnicas
narrativas, sus relatos cortos resultan tan variados.
Algunos son cuentos breves; otros, ensoñaciones;
otros, historias sin conclusión etc. pero en
su conjunto percibimos a una escritora con una capacidad
narrativa que sabe volcar en el lenguaje las más
expresivas sensaciones que le surgen del presente
más inmediato, del devenir del tiempo, de la
añoranza de la libertad y del deseo de transformar
lo antiguo y obsoleto, en modernidad.
"Phillis y Rosamond" (1906), el primer relato
que se le conoce, es una historia en donde describe,
por un lado, el mundo que ella quiere renovar -la
familia burguesa con hijas casaderas tal y como la
plantea Jane Austen en "Orgullo y prejuicio",
por ejemplo, con todo el entramado de normas y convenciones
sociales- frente a la sociedad que descubren en casa
de unos amigos precisamente en la barriada de Bloomsbury,
llena de sinceridad, libertad y modales poco estereotipados.
La duda penetra en la mente de las dos hermanas, que
ansían el cambio hacia nuevos modos de vida,
pero Phillis,la más sensible, llegará
a casa con la extraña sensación de que
algo ha fallado en su educación, pero se encuentra
tan impotente para cambiar ese estado de cosas, que
asume su trágico destino aceptando lo preestablecido:
"al menos así no tendría que pensar;
y las fiestas eran divertidas en el río."
"El extraño caso de la
señorita V." es una especie de ejercicio
literario, un flash, "una limpieza de paleta"
muy breve, pero muy bien resuelto. La autora identifica
a la señorita V, con lo cotidiano, una sombra
equivalente a un mueble o a cualquier hora del día,
algo que uno echa de menos en cuanto desaparece del
ámbito habitual. Y la escritora se preocupa
por tal ausencia. Aquí nos atrapan las reflexiones
que vuelca V.Woolf sobre la soledad y el olvido. La
señorita V. ha muerto, "y empecé
a preguntarme -dice la escritora- si las sombras podían
morir y cómo las enterrarían".
Encontramos a la Woolf en "El
diario de Joan Martín" hablando en primera
persona y transfigurada en Rosamond Merridew, de cuarenta
y cinco años, quien ha cambiado la posibilidad
de marido, hijos y hogar por una profesión:
el estudio sobre el sistema de tenencia de tierras
durante los siglos XIII, XIV y XV en Inglaterra, y
la búsqueda de pergaminos, documentos, libros
antiguos en granjas y villorrios, porque ella cree
que estas huellas antiguas son lo que realmente ilumina
la historia. Son la verdad del pasado. En su paseo
por deliciosas praderas verdes de la campiña
inglesa, encuentra una granja de aspecto viejo y descuidado
pero que conserva restos de antiguas grandezas. El
matrimonio que habita el caserón la recibe
con mucha amabilidad y en el transcurso de su visita,
la Merridew descubre, sobre todo, el diario de una
antepasada que le muestra la manera de pensar y vivir
de las gentes de antaño, que el lector identifica
enseguida con esa sociedad decadente que V. Woolf
tanto desprecia. La joven del diario deja traslucir
con tristeza que, a pesar de conocer leyendas de caballeros
y damas apasionadamente enamorados, esa no es la realidad,
y que ella se casará con el esposo rico y entrado
en años que sus padres han elegido para su
seguridad. Y "aunque quedará poco tiempo
para príncipes y princesas en la vida de casada,"
en aquel momento era "como si el aire se llenara
de damas y caballeros que desfilaran ante nuestras
vidas". "Pero será difícil
respirar entre tanto sosiego y tanta paz, dice la
joven Joan del diario" Y piensa, mientras camina,
que dejará el diario en la casa de sus padres,
y que no escribirá nunca más sobre Norfolk,
o sobre sí misma, sino sobre damas y caballeros
y aventuras en tierras lejanas. Hasta las nubes, en
aquella tarde lejana, tenían formas de brillantes
yelmos. Un halo de nostalgia atrapa al lector
V.Woolf señala aquí con insistencia
la necesidad de dejar testimonio. Deliciosa historia
en la que ya se entrecruza el estilo retórico
de las novelas del XIX, con la prosa viva y moderna
de la escritora del XX.
Aparece, ya en 1923, el relato "La
señora Dalloway en Bond Street", pieza
que marcó una importante etapa en la evolución
de V Wolf, pues fue aquí en donde encontró
el modo de situar al narrador en la mente del personaje
y de esta manera tener la posibilidad de mostrar lo
que piensa y siente al tiempo que van ocurriendo las
cosas. Se trata de lo que se ha dado en llamar "el
monólogo interior". Y aunque lo encontramos
en el inicio del "Ulises" de Joyce, también
asoma ya en algunos relatos de nuestra escritora,
como son "La marca de la pared" y "La
novela no escrita" Esta Clarissa Dalloway que
atraviesa las calles del centro de Londres para comprar
unos guantes blancos por encima del codo, con botones
de perlas, franceses of course, nos regala el mas
divertido, profundo, pintoresco y poético reportaje
de una mañana cualquiera. Este corto pero magistral
relato, se ganó un pasaporte a la inmortalidad.
En su siguiente y más larga aparición,
"la señora Dalloway dijo que ella misma
se encargaría de comprar las flores"
Virginia Woolf contribuye a la aparición
de la novela moderna… consigue la técnica con
la que transmitir el monólogo interior…los
efectos psicológicos se logran a través
de imágenes, metáforas, símbolos…
se adentra en la dimensión del tiempo…
Pero mejor léanla y disfruten al máximo
de semejante torrente. En este caso, dejen la disección
para los cirujanos.
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Ver también:
Información
biográfica de Virginia Woolf
redactada también por nuestra compañera
Lola Peiró

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