Muere lentamente quien no viaja,
quien
no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en sí
mismo.
Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se
deja ayudar.
Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito
repitiendo todos los días los mismos
trayectos,
quien no cambia
de marca,
no se atreve a cambiar el color de su
vestimenta
o bien
no conversa con quien no
conoce.
Muere lentamente
quien evita una
pasión y su remolino
de emociones,
justamente estas que regresan
el brillo
a los ojos y restauran los corazones
destrozados.
Muere
lentamente
quien no gira el volante cuando esta infeliz
con su trabajo,
o su amor,
quien no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir
detrás
de un sueño
quien no se permite, ni siquiera una vez en su vida,
huir de los consejos sensatos...
¡Vive hoy!
¡Arriesga hoy!
¡Hazlo hoy!
¡No te dejes morir lentamente!
¡NO
TE IMPIDAS SER FELIZ!