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En 1922 y en el distrito de Ribatejo (Portugal), cerca del río
Tajo y a unos cuantos kilómetros de Lisboa,
nace quien nosotros conocemos por José Saramago.
Debió ser José Sousa, apellido de su
padre, pero un error del funcionario lo cambio por
aquel que hasta ahora ha usado, Saramago, nombre,
por otra parte, de una planta silvestre. Otro error
que se produjo en su infancia fue la fecha de su nacimiento,
el 16 de noviembre, pero también equívocamente
quedó inscrito como nacido el día 18.
Me interesa puntualizar otro error más -del
funcionariado- que se dio cuando él tenía
unos cuatro años: su hermano Francisco, un
poco mayor que él, muere, descubriéndose
posteriormente que su defunción no había
sido inscrita. Según el lenguaje tabulado de
la Administración, su hermano no había
muerto… Estos hechos aparentemente sin importancia,
tal vez nos den pistas sobre la génesis de
algunas de sus mejores novelas. Él cree que
la literatura debe girar en torno a una idea que explique,
o al menos cuestione, los problemas del mundo en que
vivimos o el alma que nos habita, y busca una anécdota
capaz de devanar el argumento que le permita investigar
sobre el propósito de su búsqueda. Por
ejemplo, una plaga de ceguera contagiosa, el regreso
a Portugal de un heterónimo de Fernando Pessoa
(Ricardo Reis), fallos en un registro civil en la
inscripción de un niño o un muerto (él
mismo o su hermano)… Este es un procedimiento muy
difícil de sostener y desarrollar a lo largo
de todo un relato; de hecho pocos autores lo consiguen
y Saramago logra este propósito gracias a su
poderosa inteligencia e imaginación.
Pero sigamos con su mapa vital: José
Saramago pertenece a una familia de trabajadores,
y a los doce años entra en una Escuela Industrial
en donde, por entonces, se incluían estudios
de humanidades; ahí comienza su encuentro con
los clásicos. Pero por desgracia no pudo finalizar
estos estudios, ya que se vio forzado a aceptar el
trabajo en una herrería mecánica para
ayudar a su familia. Y mientras, suponemos que aprovechando
sus ratos libres, se leyó todos los libros
que había en la biblioteca del barrio.
Así andando su vida, en 1944
se casa con Ilda Reis, de la que se divorciará
más adelante, y escribe novelas sin ningún
éxito ("Tierra de pecado", 1947 o
"Claraboya"). Por esa razón deja
de escribir durante 20 años ya que, según
dijo, "no tenía nada que decir".
Entra en una compañía de seguros, trabaja
como periodista y llega a formar parte de la 1ª
Dirección de la Asociación Portuguesa
de Escritores. Sufre censura y persecución
en tiempos de Salazar, trabaja en una editorial y
traduce a Baudelaire, Maupassant, y Colette. En 1969
ingresa en el partido comunista, aún en la
clandestinidad, y en el 1974 se suma a la Revolución
de los Claveles que llevó la democracia a Portugal.
Creo que Saramago sentía su compromiso con
el género humano desde que tuvo uso de razón
y ese fue el andamiaje sobre el que sustentó
la mayoría de su obra, y a partir de la publicación
de su novela "Alzado del suelo", un relato
sobre las condiciones de vida de los trabajadores
del Alentejo, es cuando consigue encontrar su estilo
inconfundible, casi poético, que le hace realmente
distinto.
A los 63 años conoce a su actual
esposa y hoy traductora oficial, Pilar del Río,
con la que vive actualmente en Lanzarote, aunque sin
perder de vista sus tierras de Portugal, que no consigue
olvidar.
El número de premios y condecoraciones
acumuladas a lo largo de su vida es interminable,
por lo que sólo mencionaremos sus dos grandes
hitos: El Premio Camoens (1995) y el Nobel de Literatura(1998)
Hoy, a sus 85 años, sigue escribiendo
con la lucidez a que nos tiene acostumbrados. Esperemos
que sea por mucho tiempo. Ver Todos
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Lola
Peiró
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