Famosa por el rodaje de
famosas películas en el "oeste almeriense" Almería se
ha convertido y sigue convirtiéndose en una ciudad turística, con
calas vírgenes, playas de aguas cristalinas, ambiente de fiesta y jóven
y una lista cada vez más larga de campos de golf. Es cierto que antes,
Almería presumía más de tierra virgen, de respirar aire puro,
ahora está más masificado, pero no deja de tener ese encanto.