Presentaciones: 6 cosas que debemos tener en cuenta al hacer cambios de última hora

A veces necesitamos hacer cambios en una presentación poco antes de empezar la exposición, ya sea porque recordamos algo, detectamos algún error o bien recibimos alguna información de última hora que nos hace replantearnos lo que vamos a decir. En este artículo, se incluye un listado con las 6 cosas fundamentales que debemos tener en cuenta para que los cambios que realicemos en nuestras presentaciones logren el éxito esperado.

 

Presentaciones: 6 cosas fundamentales que debemos tener en cuenta al hacer cambios de última hora

 

1. Pensar en las presentaciones como si estuvieran formadas por módulos

Los contenidos de la presentación no siempre tienen que seguir un orden exacto.

A veces, un apartado o un conjunto de diapositivas no está directamente relacionado con el contenido inmediatamente anterior o posterior. En ese caso, no es necesario que memoricemos todos los contenidos de la presentación por orden, es mucho mejor y más sencillo recordar cada apartado o módulo de información como partes independientes.

 

2. Si utilizamos diapositivas, aprovechar las animaciones para ir proporcionando indicaciones

Podemos configurar la diapositiva para que, al hacer clic en ella, muestre solo una parte de la información que contiene. Posteriormente, a medida que hablamos, podemos ir desvelando el resto de la información. Esto no sólo nos ayudará a saber de qué debemos empezar a hablar exactamente y a mantener el orden de información deseado en nuestra explicación, sino que nos permitirá mantener mucho mejor la atención de los oyentes que si toda aparece toda la información en pantalla desde un principio.

 

3. Dejar espacio en las presentaciones para interactuar

Debemos planificar con antelación en qué puntos haremos preguntas a la audiencia o utilizaremos otros métodos de interacción. Eso reducirá nuestra dependencia de diapositivas específicas o temas de conversación y hará que la presentación resulte mucho más amena y fácil de seguir para los oyentes.

 

4. Desarrollar múltiples formas de introducir y poner fin a partes importantes del contenido

Si preparamos previamente unas cuantas de formas diferentes de adentrarnos en los módulos con contenidos importantes y otras tantas para concluirlos, nos resultará mucho más sencillo improvisar en caso de necesidad. Conviene imaginar diversas conexiones posibles entre conjuntos específicos de diapositivas y el resto de la presentación.

Eso nos dará gran flexibilidad.

 

5. Introducir alguna indicación en las diapositivas que nos avise de un cambio de tema

Cuando se hacen cambios de última hora es difícil recordar exactamente en qué orden va cada diapositiva y a dónde nos lleva cada transición. En estos casos, conviene incorporar en la diapositiva de transición algún tipo de señal o indicación visual sutil (algún logo, símbolo o tipo de letra difernte) que resulte imperceptible para el público pero nos sirva a nosotros para saber que hemos llegado al final de un apartado y, por lo tanto, a un cambio de tema.

 

6. Aprovechar las ventajas de los hipervínculos dentro de las presentaciones

En algunas presentaciones, podemos dejar que la audiencia seleccione qué contenido específico desea ver y en qué orden. Para que eso sea posible, debemos utilizar una diapositiva de inicio que contenga un menú de temas con enlaces a cada apartado de la presentación y todos los apartados deben acabar con una diapositiva similar que contenga un enlace a la diapositiva de inicio. De ese modo sabremos cuando hemos llegado al final de un apartado y podremos volver al menú y dejar que el público elija qué tema quiere ver a continuación.

 

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