Las
compañías de seguros utilizan para atraer cierto tipo de clientes
ofertas o descuentos especiales. Por ejemplo: para conductores con un
historial de conducción impecable o que no han cometido ningún accidente
o que aseguran más de un coche con la misma aseguradora. De esta forma
usted puede conseguir que la compañía de seguro realice un descuento
de un x por % en función de alguna característica particular. Como
las primas varían y se actualizan en función a estadísticas
de datos de accidentes ocurridos, costos de indemnizaciones por lesiones, asistencia
sanitaria, gastos en mano de obra de reparación, piezas a reponer y todo
lo que pueda influir en el riesgo (edad, antigüedad en el carnet de conducir,
ámbito geográfico, etc.) Puede ocurrir que dos personas con el mismo
coche paguen primas distintas. Las aseguradoras establecen la siniestralidad
agrupando grupos con las mismas características, como: La edad
y sexo. Estadísticamente los más jóvenes son más
imprudentes y tiene un mayor índice de siniestralidad y las mujeres con
cierta edad cometen menos accidentes que los hombres. Antiguedad como
conductor: la experiencia de conducir durante varios años reduce el
riesgo de accidentes. Ámbito
territorial: diferentes zonas estadísticamente revelan mayor número
de accidentes, se establece por la cantidad de vehículos por provincia,
el tráfico, clima (hielo, nieblas, etc.) tipos de caminos, densidad poblacional,
etc. ¿Qué coche? cuanto más grande mayores
daños, esa es la relación que se tiene en cuenta. Los gastos de
reparación serán mayores. ¿Para qué se usa
el coche? aquellos que usan sus coches como herramienta de trabajo o es un
trasporte indispensable para su trabajo, tiene mucho uso y están más
expuestos Las aseguradoras aplican un sistema de bonificaciones y
penalizaciones ( bonus malus) consiste en descuentos y recargos
sobre la prima básica en función a los siniestros declarados en
los últimos doce meses por el asegurado. Si no hubo siniestros se aplican
los descuentos y si se declaran siniestros se pueden hasta aplicar recargos. Estos
se aplican sobre los seguros de responsabilidad civil obligatoria o voluntaria,
daños propios, robo, incendio y rotura de lunas, quedan excluidas las demás
coberturas. |