¿Sencillo?
Sí, muy fácil. Pero intente hacerlo de forma regular y bien siguiendo
estos pasos:
0. Previo: pregunte si no sabe qué tipo de aceite gasta
su coche. En su proveedor, taller, o en alguna gasolinera le podrán informar
el aceite adecuado para su coche si lo desconoce.
1.
Aparcar el liso y parar el motor. Aparcar el coche en una superficie que
este nivelada. Evite comprobar el nivel de aceite en superficies de terrenos con
desniveles. Apague el motor y espere 5 minutos (en verano, con fuertes calores,
un poco más 10-15 m.).
2. Comprobar
el nivel de la barilla. Saque la varilla y limpiéla bien. Meta la varilla
nuevamente hasta el fondo y vuélvala a sacar para comprobar el nivel de
aceite. El nivel no debe estar más bajo del mínimo que indica la
varilla. Ni tampoco sobrepasar el máximo.
3.
Interpretar el nivel de la barilla. Tenga en cuenta que la diferencia entre
la rayita que indica el nivel máximo de aceite y la rayita que indica el
mínimo de aceite es al menos de medio litro de aceite. Es importante asegurarse
que no le añada demasiado aceite a su motor. Añada poco a poco y
vaya comprobando la varilla, tal como se indica en los dos pasos siguientes.
4.
Añadir el aceite. Retire el tapón del depósito del
aceite y añada un poco de aceite (no deje el tapón encima de alguna
superficie del coche en la que pueda resbalar o caer entre las piezas del coche
y le sea dificil recuperarlo).
5. Comprobar
nuevamente el nivel. Una vez añadido el aceite, hay que esperar unos
minutos. Entonces compruebe nuevamente el nivel de aceite en la varilla (paso
2) y si es necesario añadir más. Procure no rebasar la rayita del
límite máximo, perjudicará a su coche.
Repita estos
controles periódicamente. Los coches, especialmente si ya tienen algunos
años, suelen perder o gastar progresivamente aceite. Mantenga siempre el
nivel de aceite holgadamente por encima de la raya del mínimo y sin superar
el máximo.