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Hoy soy una persona bastante negativa. Quizás en los últimos veinte
años me han pasado cosas muy buenas y muy malas. Por razones de las que
no soy muy consciente se han ido apoderando de mi mente pensamientos negativos.
Parece como si todo lo que me hubiera ocurrido fuera malo. Al principio eran unos
pocos, progresivamente han ido incrementándose, invadiendo mi trabajo,
mi familia, mis vecinos... mi vida.
No era consciente del peso de mis pensamientos negativos. Hace unos días
los conté. Cada vez que me venía un pensamiento negativo lo apuntaba.
En sólo dos horas llegué a ¡104 pensamientos negativos!. Estaban
relacionados con todo: mi trabajo, mi familia, la sociedad, mis amigos y conmigo
mismo.
En el fondo he estado pensando como afectan a mi vida los pensamientos negativos
y puedo decirte que:
- me agotan,
- me hace infeliz,
- me
aíslan,
- me convierten en pesimista,
- me anulan cualquier
motivación,
- me contrarrestan la alegría y la energía,
- me
restan posibilidades en mi trabajo,
- me convierten en impopular entre
mis compañeros,
- los traslado a los seres más queridos, "los
educo en la negatividad". Afectan a mi familia de forma muy diversa. Van
creando barreras con mis hijos,
- perjudican a mi pareja, le quitan ilusión,
entusiasmo, alegría..
- me impide ver oportunidades y potencialidades,
me sumen en un marco de perjuicios, riesgos,
- me llevan a un concepto del
mundo en el que apenas merece vivir,
- cada vez río menos, me disgusto
más, incluso por tonterías. Me irrito cada vez con más gente
y con más facilidad,
- me afecta a la salud (dolores de cabeza, ulcera,
dolores y tensiones en los músculos,
- ...me acaban deprimiendo.
¿Cómo he llegado a esto? Al principio eran pocos pensamientos, diría
que muy justificados... pero poco a poco se apoderan de uno, le hacen pesimista.
Como dice el Dr.
Mario Alonso Puig: "Se ha demostrado en diversos estudios que un minuto
entreteniendo un pensamiento negativo deja el sistema inmunitario en una situación
delicada durante horas. El distrés esa sensación de agobio permanente,
produce cambios muy sorprendentes en el funcionamiento del cerebro y en la constelación
hormonal".
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