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Las personas ejercemos una infuencia determinante
sobre los demás. Somos seres sociales, el amor, el trabajo y las relaciones
en general determinan a lo largo del día muchos de nuestros estados de
ánimo, nuestra alegría, tristeza, euforia, depresión...
¿Cómo
podemos mejorar nuestras relaciones con los demás hasta el punto de esto
pueda ejercer positivamente en nosotros mismos? He aquí una ideas:
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Por dónde empezar: practicar LA EMPATÍA. Empatía
significa ponerse en lugar del otro, intentar comprender su punto de vista desde
su posición. Si hemos ya realizado con éxito nuestro objetivo de Dejar de criticar, podemos dar un paso más y practicar la empatía.
Sé generoso, piensa que probablemente tú, con una influencia familiar,
educacional, laboral, social, etc. -incluso genética- podrías ser
mucho peor que otro... Por eso, merece la pena meterse en la piel de los demás.
Quien lo hace encuentra gente interesantísima en los lugares menos esperados,
entre las gentes con menos posición social, menos "trinfadores".
Si le damos una oportunidad a todas esas gentes, nos estamos dando una oportunidad
a nosotros mismos. Estamos haciéndonos mucho más fuertes.
Siembra positividad en los demás ¿Cómo? Intenta encontrar
el lado positivo de cada persona. Existe. Incluso en las más negativas.
Si siembras positividad en tu entorno, ellos te devolveran también mensajes
cada vez más positivos. El ambiente negativo, volverá a ser progresivamente
positivo... Intenta descubrir el lado bueno de las cosas. Preservera en ver las
cosas buenas de la gente e intenta comprender y ser generoso con sus cosas menos
buenas.
Intenta actuar positivamente en pequeños detalles de la vida diaria
en tu relación con los demás. Dale Carnegie escribío
a principios de XX una obra que en los Estados Unidos llegó a ser más
leída que la Biblia, Se tiulaba "Cómo ganar amigos" y en realidad
fue un tratado para un país que utilizó su filosofía y método
para triunfar profesionalmente a través de un ideario para mejorar las
relaciones humanas. Darnegie se fijaba en los pequeños detalles y su gran
capacidad para influir positivamente en las personas. Aunque es un libro ya viejo
te invitamos a que los leas y que practiques alguno de ellos, cada día:
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