La
primera etapa "Shoden" por medio de la cual se activa el canal
de energía Reiki permitiendo acceder a la energía universal para
actuar como canal.
Sin la iniciación también podemos realizar
Reiki pero usaremos nuestro propia energía y al termino de la sanación
nos encontraríamos con poca energía y cansados.
Esta apertura
del canal de curación se realiza una vez y es para toda la vida y otorga
a la persona iniciada la capacidad de transferir energía en el nivel del
cuerpo físico por imposición de manos en distintas partes del cuerpo.
Para tomar el primer nivel de Reiki no necesita ningún tipo de preparación,
se realiza en un día y consiste en abrir el canal, desbloquear los centros
energéticos (físicos, mentales y emocionales) y equilibrar nuestra
capacidad de autocuración.
Abrir el canal significa que se alinean
los chacras para que la energía circule libremente. La iniciación
permite canalizar la fuerza vital a través de las manos. Lo sorprendente
es que cuanto más lo usemos más se abrirá, sintiéndonos
llenos de fuerza, energía y vitalidad.
Después de la iniciación
se enseña como se realiza la imposición de manos en uno mismo y
en los demás con prácticas para fijar las distintas posiciones.
Es una práctica que se realiza en silencio, generalmente con música
relajante y en un lugar con serenidad. En la sesión de Reiki, el que da
Reiki impone sus manos sobre el cuerpo del que recibe (puede apoyar las manos
o bien sostenerlas a unos centímetros del cuerpo y el que recibe puede
estar vestido). El que da deja que la energía fluya a través de
sus manos y solo se limita a dirigirla haciendo de intermediario. Los tratamientos
son de 40 a 60 minutos y el que recibe Reiki se encuentra tumbado en una camilla
de masaje para facilitar la imposición de manos.
Reiki
II - Segundo Nivel y Reiki III - Tercer Nivel