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¿Qué es la asfixia?
La asfixia o también llamada Maniobra de Heimlich, en adultos o niños
mayores de 1 año es consecuencia de una obstrucción en las vías
respiratorias, tanto en la garganta como en la tráquea.
Una
persona que se está asfixiando puede verse en dos supuestos:
- Una
asfixia completa
- Una asfixia parcial.
Cuando
una persona presenta una asfixia completa, es decir, un bloqueo
total de las vías respiratorias la situación es de emergencia médica.
Si lo que hay es una obstrucción parcial, la posibilidad
de que se convierta en una asfixia completa es cuestión de tiempo, convirtiéndose
en una situación de peligro mortal si la persona llega a perder la capacidad
para inhalar y exhalar lo suficiente. En estos casos, cuando todavía no
se ha dado el paso a la asfixia completa, los primeros auxilios pueden salvar
la vida de la víctima, siempre que se administren de forma correcta.
Causas
de la asfixia:
Esta situación se da
por un incumplimiento de las normas de cuidado básicas a la hora de comer
o de descuidar a niños.
Es un accidente que puede prevenirse comiendo
lentamente y masticando bien los alimentos, evitando el alcohol durante las comidas
o antes de ellas, manteniendo a los niños fuera del alcance de objetos
que puedan ser inhalados con facilidad, comprobando el buen ajuste de las prótesis
dentales, etc...
Las personas que han perdido la consciencia
pueden correr el riesgo de aspirar vómitos.
Las
personas con golpes en la cabeza o en el rostro, pueden, debido a la inflamación
o a la sangre, asfixiarse.
Síntomas
de la asfixia:
Cuando
una persona se encuentra en la situación de asfixia, lo primero que hace
es agarrarse la garganta con la mano.
Ese síntoma deberá
despertar nuestra atención.
Los
otros signos de peligro son:
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La
persona pierde la capacidad de hablar, tiene una respiración ruidosa, además
de respirar con dificultad y una tos débil, adquiere un color de piel azul
y si el bloqueo de las vías respiratorias no se alivia, podrá perder
el conocimiento.
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